Efrén Martínez Marín se unió al grupo de niños Triquis, que cambió el Sueño Americano, por el Sueño Universitario, al graduarse como ingeniero en Industrias Alimentarias por el Tecnológico de Libres Puebla.
Él no es originario de la región Triqui, pero fue adoptado como uno más de los Gigantes Descalzos de la Montaña, vistiendo sus colores y defendiéndolos en todo momento. Su estatura y fuerza fueron parte importante en el accionar del equipo dirigido por Sergio Ramírez Zúñiga.
Desde su infancia se integró al equipo que recorrió la mayor parte del país, así como del extranjero, logrando que el mundo pusiera atención en esos grupos vulnerables, que durante muchos años han permanecido en la indiferencia de la sociedad.
PROGRAMA INNOVADOR PARA EL DESARROLLO DE LA INFANCIA

El programa implementado en el 2009 por Sergio Ramírez Zúñiga fue innovador al combinar los estudios con el deporte, pero sin descuidar las obligaciones de los infantes en sus hogares, a los que regresaban para estar con sus familias.
Esto, además de forjarlos, les fue dando tablas para su desarrollo profesional, permitió también que conocieran más lugares y se dieran cuenta que había otras cosas y oportunidades más allá de sus comunidades.
En el caso de Efrén, él se integró un poco después de la creación del programa de la Academia Indígena de México, en donde, como parte de su formación, además del trabajo físico, debían leer un libro cada determinado tiempo y exponerlo ante los demás.
Hoy, más de una década después, cumple su sueño: tener su título profesional, y apoyar a su familia de una mejor manera.
FUERON EDUCADOS PARA SER LIDERES

Al respecto, el profesor Sergio Ramírez Zúñiga dijo que él se integró a la Academia desde el sexto grado de educación primaria, “es originario de Cuilápam de Guerrero, y tuvo su boom desde primero de secundaria”.
Agregó que Celestino también se encuentra en Libres, Puebla, y se espera que en poco tiempo también se gradúe como ingeniero en Sistemas. “La verdad es una emoción muy bonita, fue una semilla que se sembró y que fue germinando con el paso del tiempo”.
“El objetivo era claro, al cumplir la mayoría de edad debían caminar solos, ver cómo funcionaba todo, la verdad me da mucho gusto que todos, o la mayoría, sigan sus estudios, como Emilio que se unió mucho después, y él es originario de Michoacán”.
Aunque dijo que, durante su estancia en la academia, se les inculcó trabajar en tres áreas: estudio, deporte y trabajo, que les permita mantenerse, “en ese sentido, sus familias influyeron en ellos, por lo que han dejado de hacer algunas cosas”.
“Ahora viene el verdadero reto para ellos, yo les he dicho que el verdadero poder no está en el dinero, sino en el conocimiento y la influencia que tienen”.
Ramírez Zúñiga agregó que ellos pueden formar un grupo empresarial, que demuestre que Oaxaca puede ser una potencia, e influir en las nuevas generaciones.
Reconoció que, en el proceso de estos infantes, influyeron muchas personas, profesores que incluso no cobraban, hasta los medios de comunicación que fueron parte importante en su formación.







































