El domingo se cumplieron 28 años de que un puñado de jóvenes lograron el primer título de futbol profesional para Oaxaca, con Chapulineros del Deportivo Oaxaca, lamentablemente, desde el año pasado no ha habido celebración y mucho menos alguna reunión de sus integrantes.
Eso sí, los recuerdos entre quienes fueron protagonistas de dicha proeza siguen vivos, además de mantenerse en contacto con quienes formaron parte del plantel.
Al respecto, Juan de Dios Uribe Ríos recuerda que la afición gritaba, no lo podía creer, ese domingo del 18 de abril de 1993, el estadio “Benito Juárez” retumbó con la felicidad de los cerca de 16 mil aficionados que abarrotaron el inmueble, y que al paso de los años se convirtió en el único campeonato que tuvo Oaxaca durante más de dos décadas en el futbol profesional.
Hoy como hace varios años los que integran ese plantel, Los Chapulineros del Deportivo Oaxaca, muy dentro de su corazón lo recordarán, así como las horas, los días y los meses de sacrificio que implicó conseguirlo.
En ese equipo que formó en 1992 el desaparecido Cesáreo Victorio, también se encontraba en ese plantel, el nacido en el “París Chiquito” como se conocía a la ciudad de Tlaxiaco Eulogio Ibáñez Carrizosa quien en la octava jornada dejó el equipo para irse a los Tuzos del Pachuca.
Oaxaca participó en la Segunda División A, luego de que se adquirió la franquicia de Pumas ENEP, y fue Cesáreo Victorino el encargado de armar el equipo que comenzó con sendas goleadas sobre equipos de San Luis Potosí, y Cancún, sin embargo tiempo después y luego de la salida del ex cementero, tomó el timón el oaxaqueño Roberto Castellanos Barranco, quien fue el encargado de mantener el nivel del equipo que estaba integrado con grandes jugadores oaxaqueños y apuntalado con gente de otras partes que supo querer y respetar los colores de la Verde Antequera.

Fueron tardes de gloria para el futbol oaxaqueño, la afición hacía largas filas para ingresar al Coloso de Ixcotel, se sentía el apoyo de la gente.
Días antes de la final, la afición hacía largas colas para adquirir los boletos que les daría el acceso el inmueble, el domingo 18 de abril, ocurrió lo mismo para entrar al estadio, adentro ya miles de personas esperaban el inicio de las acciones, esto luego del empate a uno conseguido a media semana con Tecomán filial de Tecos.
El gol de Tecomán fue conseguido por Juan José Muñoz al minuto seis de juego, luego de la expulsión de “La Tosca” Ignacio Ochoa.
Luego de una intensa batalla en el terreno de juego a pareció el novato, Juan de Dios Uribe Ríos, el hijo consentido de la agencia municipal de 5 Señores, quien marcó el gol con el que los Chapulineros regresaron a Oaxaca para coronarse ante su gente.
Juan de Dios Uribe Ríos, hoy director técnico, se consagró con Oaxaca al marcar el gol que le daría el título al estado.
“Parece que fue ayer, el 18 de abril de 1993, jugando en el estadio “Benito Juárez” de Santa María Ixcotel, los Chapulineros derrotamos al Tecomán 2 goles por 1, con anotaciones de Martín Reyna y dos míos, eso nunca se me va a olvidar”.
“Mi mayor virtud, siempre fueron las ganas de estar adentro, no cesar en ningún momento y agotar hasta lo último, nunca mermado mi esfuerzo por estar en el equipo”.
La final arrancó en punto de las 15 horas, uno Chapulineros nerviosos saltaron al terreno de juego, esto fue aprovechado por el rival que al minuto 14 de juego se puso arriba en el marcador con el gol conseguido por Rafael Gallegos quien venció al hoy desaparecido Juan Carlos Gamma Evans.
Tecomán tuvo todavía varias oportunidades de gol que no lograron terminar en la cabaña del portero saltarín quien al igual que el resto del plantel entregó todo en esa tarde de futbol.
Fue hasta el minuto 31 de juego cuando apareció el atacante oaxaqueño Martín Reyna quien consiguió el tanto de la igualada que le daría a los de casa otra fisonomía para enfrentar el duelo.
Y mientras las olas en las gradas eran interminables, la afición festejaba y apoya al equipo para que se fuera a la ofensiva.
Para la reanudación de las acciones, los Chapulineros se fueron al marco rival y fue un potente disparo de Juan de Dios Uribe Ríos quien venció al portero de Tecomán para el 2-1 (global 3-2), que le daba el título a Oaxaca.
Con este campeonato Oaxaca había logrado el derecho de ascender a la Primera División A, que en ese año se creó, sin embargo fue el gobierno del estado el que no aceptó el ascenso a la primera A, que nació en 1993, esto por que costaba mucho dinero según comentó en alguna ocasión quien fuera presidente del equipo Benjamín Rojas Bolaños.






































