JUCHITÁN, OAX.— Una llamada al número de emergencias 911 que alertaba sobre un supuesto ataque armado provocó la noche del martes un amplio operativo de seguridad en Juchitán de Zaragoza. Aunque después se confirmó que se trataba de una falsa alarma.
REPORTE DE BALACERA PROVOCA DESPLIEGUE
Alrededor de las 19:40 horas, un adolescente de 15 años llamó al 911 para informar que una vivienda había sido atacada a balazos en el paraje Imeca.
De acuerdo con el reporte recibido por los servicios de emergencia, en el supuesto lugar de los hechos también habría una persona herida y una cartulina, elementos que hicieron que las corporaciones activaran un operativo para verificar la situación.
Al sitio se movilizaron elementos de la Policía Estatal, Guardia Nacional y Secretaría de Marina. Quienes emprendieron la búsqueda de la vivienda señalada.
RECORREN LA ZONA Y NO ENCUENTRAN NADA
Los elementos de seguridad recorrieron caminos y áreas cercanas al paraje indicado. Pero, durante la inspección no localizaron indicios de una agresión armada.
No encontraron una vivienda baleada, personas lesionadas ni la presunta cartulina mencionada en la llamada de emergencia.
Ante la ausencia de evidencias que confirmaran el reporte, las autoridades continuaron con las labores de investigación para establecer el origen de la alerta.
ADOLESCENTE HABRÍA INVENTADO EL ATAQUE
Posteriormente, las autoridades ubicaron al adolescente que realizó la llamada al número de emergencias.
De acuerdo con la información disponible, el menor habría reconocido que el supuesto ataque nunca ocurrió y que el reporte fue inventado.
El adolescente fue presentado ante las autoridades correspondientes. Debido a que tiene 15 años, el procedimiento deberá desarrollarse conforme a las disposiciones legales aplicables a adolescentes.
UNA LLAMADA QUE MOVILIZÓ A TRES CORPORACIONES
Lo que comenzó con una llamada de apenas unos minutos terminó generando la movilización de distintas fuerzas de seguridad y el despliegue de personal para verificar una emergencia que finalmente resultó inexistente.
El caso también puso en evidencia el impacto que puede generar un reporte falso al número de emergencias, pues obliga a las corporaciones a destinar personal, vehículos y recursos para atender una situación que podría estar ocurriendo realmente en ese momento.
La movilización concluyó sin personas lesionadas ni daños por un ataque armado, pero con la identificación del presunto responsable de la falsa alerta.







































