Casi ocho años después de la muerte de una mujer en Reyes Etla, Oaxaca, un hombre identificado con las iniciales C.C.C. fue vinculado a proceso por su probable responsabilidad en el delito de feminicidio agravado.
El caso se remonta al 22 de octubre de 2018, cuando la víctima fue vista por última vez en un establecimiento de la ciudad de Oaxaca de Juárez, en compañía de otra persona.
De acuerdo con la investigación, horas después habría sido trasladada a un domicilio ubicado en Reyes Etla, donde presuntamente fue privada de la vida durante la noche del 22 de octubre o en los primeros minutos del día siguiente.
EL CUERPO FUE LOCALIZADO SEIS DÍAS DESPUÉS
La búsqueda terminó el 28 de octubre de 2018, cuando el cuerpo de la mujer fue encontrado en el paraje conocido como El Escobal, en Reyes Etla.
El cadáver se encontraba oculto entre vegetación y hojarasca. Los estudios periciales y la necropsia practicada posteriormente determinaron que la causa de muerte fue asfixia por estrangulación manual.
La forma en que fue localizado el cuerpo y las circunstancias de la muerte llevaron a las autoridades a continuar con una investigación bajo una línea relacionada con violencia de género.
UNA INVESTIGACIÓN QUE SE EXTENDIÓ DURANTE AÑOS
El caso permaneció bajo investigación mientras se integraban elementos para establecer la posible responsabilidad de quien habría participado en el crimen.
Como parte de las diligencias, las autoridades realizaron trabajos ministeriales y periciales hasta obtener una orden de aprehensión contra C.C.C. La detención fue ejecutada por agentes de la Agencia Estatal de Investigaciones después de labores de búsqueda y localización.
La información oficial no detalla cuáles fueron las nuevas evidencias o diligencias específicas que permitieron obtener la orden de captura casi ocho años después de los hechos.
JUEZ IMPONE PRISIÓN PREVENTIVA
Durante la audiencia correspondiente, un juez de Control determinó vincular a proceso a C.C.C. por el delito de feminicidio agravado.
Como medida cautelar se impuso la prisión preventiva oficiosa, mientras que la autoridad judicial estableció un plazo de tres meses para el cierre de la investigación complementaria.
La vinculación a proceso implica que existen elementos suficientes para que el procedimiento penal continúe, pero no constituye una sentencia ni determina, por sí misma, la responsabilidad penal definitiva del acusado.
El caso permanece abierto y será durante las siguientes etapas del proceso cuando se desahoguen las pruebas que permitan determinar las responsabilidades correspondientes.
CASI OCHO AÑOS DESPUÉS, EL CASO AVANZA
Entre la desaparición de la víctima, el hallazgo de su cuerpo y la reciente vinculación a proceso transcurrieron prácticamente ocho años.
El avance judicial representa una nueva etapa para un expediente iniciado en 2018, aunque todavía está pendiente el desarrollo de la investigación complementaria y, posteriormente, las determinaciones que correspondan conforme al proceso penal.







































