Un caso de violencia sexual infantil ocurrido en la región del Istmo de Tehuantepec terminó con una sentencia condenatoria de 16 años de prisión contra un sujeto identificado como J.S.G., luego de que se acreditara su responsabilidad en el delito de pederastia cometido contra un niño de ocho años de edad.
Los hechos ocurrieron el 11 de abril de 2022 en una vivienda ubicada en la comunidad de Paso Real Almoloya, perteneciente al municipio de El Barrio de la Soledad, donde el menor fue víctima de agresión sexual presuntamente a manos de un familiar cercano. La identidad de la víctima permanece bajo resguardo legal debido a su edad.
LA DENUNCIA ABRIÓ EL CAMINO A LA INVESTIGACIÓN
Tras darse a conocer los hechos, el caso fue denunciado ante las autoridades ministeriales, lo que permitió el inicio de una carpeta de investigación y la recopilación de pruebas para esclarecer lo ocurrido.
Las indagatorias incluyeron testimonios, peritajes y diversos elementos integrados durante el proceso penal, mismos que fueron considerados suficientes para demostrar la responsabilidad del acusado en el delito cometido contra el menor.
El proceso judicial avanzó durante distintas etapas hasta llegar al Tribunal de Enjuiciamiento, instancia que finalmente emitió un fallo condenatorio contra J.S.G.
SENTENCIA, MULTA Y REPARACIÓN DEL DAÑO
Además de la pena privativa de libertad por 16 años, el sentenciado deberá pagar una multa de 288 mil 660 pesos. También se ordenó la reparación del daño en abstracto, medida que busca garantizar atención y restitución de derechos para la víctima derivado de las afectaciones sufridas.
El caso vuelve a colocar sobre la mesa la problemática de la violencia sexual contra niñas, niños y adolescentes dentro de entornos familiares. Donde muchas veces las víctimas enfrentan silencio, miedo o amenazas para denunciar.
VIOLENCIA INFANTIL: UNA REALIDAD QUE PERSISTE
Aunque la sentencia representa un avance en materia de justicia, especialistas y organizaciones han advertido que los delitos sexuales contra menores continúan siendo una de las formas de violencia más difíciles de detectar y sancionar. Especialmente cuando ocurren dentro del núcleo familiar.
Finalmente, la resolución judicial refleja también la importancia de la denuncia y del acompañamiento institucional para que las víctimas puedan acceder a procesos legales que permitan castigar a los responsables y evitar la impunidad.








































