Una estela de sangre y violencia sacudió nuevamente a la zona metropolitana de Oaxaca. Luego de activarse una alerta por su desaparición la tarde del lunes 26 de octubre, los hermanos Jesús Ángel y Juan José Ruiz Díaz, de 22 y 17 años de edad, respectivamente, fueron hallados sin vida, maniatados, torturados y con el tiro de gracia en un terreno baldío de esta demarcación.
EL MACABRO HALLAZGO EN “LAS POZAS”
El tétrico descubrimiento ocurrió la tarde del martes 27 de octubre en el paraje conocido popularmente como Las Pozas, un sector ubicado entre la zona de Mi Ranchito y el camino de terracería que conduce directo al basurero municipal. Una llamada anónima a la línea de emergencias alertó a las corporaciones policiales sobre dos bultos sospechosos con silueta humana abandonados entre la maleza.
Elementos de la Policía Municipal de Santa María Atzompa se movilizaron como primeros respondientes. Al arribar al punto indicado, confirmaron que se trataba de dos personas del sexo masculino. Ambos cadáveres se encontraban completamente maniatados de pies y manos, envueltos en cobijas y con evidentes huellas de tortura, además de heridas punzocortantes producidas por arma blanca en diversas partes del cuerpo.
Tras asegurar el perímetro, los uniformados solicitaron la intervención de la Agencia Estatal de Investigaciones (AEI) y del Instituto de Servicios Periciales de la Fiscalía General del Estado de Oaxaca (FGEO) para iniciar el procesamiento de la escena del crimen.

DESAPARECIERON A BORDO DE UNA MOTOCICLETA
La última vez que se vio con vida a los hermanos Ruiz Díaz fue la tarde del lunes 26 de octubre, cuando se desplazaban a bordo de una motocicleta sobre la carretera que conduce a San Pedro Ixtlahuaca. Al perder total comunicación con ellos, sus familiares interpusieron una denuncia que derivó en fichas de búsqueda masivas.
Los tatuajes en los cuerpos fueron determinantes para su identificación preliminar en el anfiteatro. El mayor de ellos, Jesús Ángel, portaba su nombre tatuado en la muñeca y la imagen de San Judas Tadeo en la pantorrilla derecha con la leyenda “Cuida a mi familia”. Por su parte, el menor de 17 años, Juan José, presentaba el nombre “Salvador” en el brazo izquierdo, una máscara de luchador y el año “2008”.
SANGRIENTO HISTORIAL FAMILIAR Y POSIBLES NEXOS
El fantasma del “Chava Michoacano”
Las indagatorias policiales ligan este doble homicidio con un ajuste de cuentas debido al historial de las víctimas. Los jóvenes son hijos de Jesús Salvador R. L., alias “El Chava Michoacano”, de 51 años de edad, quien fue ejecutado a balazos, el 11 de febrero de 2026, en un ataque directo frente al Palacio Municipal de San Pedro Ixtlahuaca.
El operativo en el bar “El Camel”
Por otra parte, fuentes ministeriales revelaron que la madre de los occisos, identificada como M. I. D. N., figura como la propietaria del polémico bar “El Camel”, ubicado en la zona del Ex Pueblito de la capital oaxaqueña. Dicho establecimiento fue blanco de un fuerte cateo por parte de la FGEO, donde agentes rescataron a 12 menores de edad y decomisaron diversas sustancias ilícitas, lográndose la captura de la mujer, quien días después recuperó su libertad.
Aunque las autoridades guardan hermetismo y formalmente no han entrelazado el operativo del bar, la ejecución de “El Chava Michoacano” y este atroz doble crimen, personal de Inteligencia Criminal ya sigue una línea sólida de investigación enfocada en las pugnas de grupos delictivos en la región. Los restos fueron trasladados al anfiteatro de San Bartolo Coyotepec para la necropsia de ley.







































