El cuerpo de un hombre en situación de calle fue localizado el domingo por la mañana sobre la calle La Luna, a un costado de la iglesia del Exmarquesado, en la ciudad de Oaxaca.
Se trata de Roberto C., de 54 años, quien trabajaba como guardia de seguridad privada y que, según su pareja, llevaba al menos un año durmiendo en el atrio del templo tras caer en el alcoholismo.
Los vecinos de la zona notaron que Roberto no se movía desde hacía horas y fue entonces que alertaron a las autoridades. Elementos policiales llegaron al sitio y confirmaron que el hombre no tenía signos vitales. Aunque las causas exactas de su muerte aún se investigan, en el lugar no se reportaron signos de violencia visibles.
De acuerdo con testimonios recogidos por las autoridades, la víctima llevaba varios años consumiendo alcohol, pero fue en el último año cuando su situación se agravó. “Tomaba todos los días, ya no trabajaba, y prefería quedarse a dormir en la calle que regresar a casa”, declaró su expareja.
La mujer también narró episodios de violencia que vivió a manos de Roberto. En más de una ocasión, dijo, llegaba ebrio a la casa, la golpeaba y generaba temor entre sus hijos. “Una vez intentó abusar de mí, pero mi familia me ayudó. Esa fue la última vez que le abrí la puerta. Desde entonces, ya no volvió”, contó.
Roberto tuvo dos hijos, de 9 y 3 años, quienes actualmente viven con su madre, en la colonia Unión. A pesar del historial de violencia, la mujer acudió al lugar al enterarse del hallazgo. “Lo quise, pero él eligió ese camino. Yo tenía que cuidar a mis hijos”, dijo en voz baja mientras observaba el lugar en donde dormía.
Servicios periciales realizaron el levantamiento del cadáver e iniciaron una carpeta de investigación para determinar si se trató de una muerte natural, relacionada con las condiciones en que vivía, o si existió alguna otra causa.
En el atrio donde solía dormir quedaron su cobija, una botella de plástico y una mochila raída con pocas pertenencias. Quienes lo conocían aseguran que alguna vez fue trabajador y responsable, pero la vida lo arrastró hasta quedar solo, sin hogar, sin familia cercana y con una dependencia al alcohol que le costó todo.





































