La noche de este martes, una vivienda donde opera la estética unisex “Jehová Gireh” fue atacada a balazos en la colonia Virgen de Guadalupe, en Juchitán de Zaragoza, en un hecho que vuelve a evidenciar la violencia persistente en esta ciudad del Istmo de Tehuantepec.
De acuerdo con los primeros reportes, sujetos armados dispararon contra el inmueble y posteriormente huyeron con rumbo desconocido, sin que hasta el momento se tenga información sobre su identidad o paradero.
SIN DETENIDOS TRAS EL OPERATIVO
Tras el ataque, elementos de corporaciones de seguridad acudieron al sitio para acordonar la zona e iniciar las investigaciones. En el lugar se localizaron impactos de bala en un ventanal de la vivienda. Aunque no se reportaron personas lesionadas.
Pese al despliegue de fuerzas de seguridad, no se logró la detención de los responsables, lo que refuerza la percepción de impunidad en este tipo de hechos.
INDIGNACIÓN Y DESCONFIANZA CIUDADANA
El caso generó una ola de reacciones en redes sociales, donde habitantes expresaron su molestia y frustración ante la inseguridad.
“De plano no dan una en Juchitán, qué vergüenza de autoridades”, escribió un usuario. Otro cuestionó la falta de resultados: “¿Por qué para otras cosas sí aplican la ley pero para estas situaciones no? ¿Qué más nos espera, paisanos?”.
También hubo señalamientos sobre la actuación de las fuerzas de seguridad:
“Los de la guardia llegan cuando ya pasó todo”, mientras que otro comentario resumió el sentimiento generalizado: “Diario hay tiroteo”.
Las críticas incluso apuntaron a la utilidad de los operativos posteriores:
“¿Y para qué toman conocimiento si los maleantes ya se fueron?”.
VIOLENCIA NORMALIZADA
Más allá del ataque puntual, los testimonios reflejan un contexto donde los hechos violentos parecen volverse cotidianos, alimentando la desconfianza hacia las autoridades y la sensación de abandono.
Por otra parte, la reiteración de este tipo de acciones, sumada a la falta de detenidos, plantea cuestionamientos sobre la efectividad de las estrategias de seguridad en la región. Donde la ciudadanía percibe una respuesta reactiva más que preventiva.
Finalmente, hasta el momento, las investigaciones continúan sin avances públicos, mientras la población permanece a la expectativa de resultados concretos.






































