Los sindicatos son el único frente para la defensa de derechos humanos laborales, son derechos universales inherentes a todos los seres humanos por el simple hecho de existir, sin distinción alguna. Protegen la dignidad de las personas y abarcan la libertad, la vida, la integridad física, el trabajo, la educación, la opinión y la expresión, entre otros.
Estos derechos son reconocidos y exigidos por el estado, el cual tiene la obligación de protegerlos y de no realizar actos que los vulnere. Los derechos humanos son los derechos que tenemos básicamente por existir como seres humanos; no están garantizados por ningún estado. Estos derechos universales son inherentes a todos nosotros, con independencia de la nacionalidad, género, origen étnico o nacional, color, religión, idioma o cualquier otra condición.
Características principales.-Incondicionales e inherentes: Pertenecen a todas las personas y no son otorgados ni garantizados por ningún estado, sino que son propios de la condición humana.
Universales: Se aplican a todas las personas en todo el mundo, sin importar su nacionalidad, género, raza, religión, idioma u otras condiciones.
Inalienables: Son derechos de los que nadie puede ser despojado o privado.
Interdependientes: Están vinculados entre sí, de manera que el disfrute de un derecho contribuye al disfrute de otros, y la violación de uno puede afectar a otros.
Documentos clave: La Declaración Universal de Derechos Humanos (1948) es un documento fundamental que establece los 30 derechos y libertades fundamentales para todos los seres humanos.
Posteriormente, se han desarrollado tratados internacionales como el Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos y el Pacto Internacional de Derechos Económicos, Sociales y Culturales (ambos de 1966), así como la Convención Americana sobre Derechos Humanos (1969), que establecen mecanismos para su promoción y protección.
Ejemplos de derechos humanos: Derecho a la vida y a la libertad. Derecho a no ser sometido a tortura ni a esclavitud. Derecho a la libertad de opinión y de expresión. Derecho a la educación y al trabajo. Derecho a participar en la vida cultural y a gozar de los beneficios del progreso científico.
Los derechos humanos protegen a quienes hacen del trabajo lícito su modo de subsistencia y posibilitan su ejercicio para que las personas laborantes realicen su actividad, en plena libertad. Estos derechos humanos constituyen un catálogo de prerrogativas que al desarrollarse derivan en lo que podemos identificar como justicia del trabajo.
Los derechos humanos laborales se encuentran íntimamente ligados a la seguridad social, al derecho a la permanencia en un empleo, al derecho a ser indemnizado en caso de despido sin justa o legal causa, a un salario, a una vivienda, a capacitación y adiestramiento, a una jornada máxima laboral, a la seguridad social, al reparto de utilidades, el derecho a la asociación profesional, entre otros.
Dignidad humana: El trabajo no solo debe asegurar la subsistencia, sino también preservar la dignidad del trabajador, lo que implica acceso a un salario justo, seguridad social, igualdad de trato, ausencia de discriminación, libertad sindical y capacitación.
Libertad sindical: Los sindicatos son garantes de la libertad sindical, permitiendo a los trabajadores organizarse, negociar colectivamente y defender sus derechos frente a empleadores.
Igualdad y no discriminación: Los sindicatos luchan contra la discriminación en el ámbito laboral por motivos de género, raza, edad, origen, etc., promoviendo la igualdad de oportunidades y trato para todos los trabajadores.
Seguridad y salud en el trabajo: Los sindicatos promueven entornos laborales seguros y saludables, previniendo riesgos laborales y garantizando condiciones de trabajo adecuadas para preservar la integridad física y mental de los trabajadores.
Negociación colectiva: Los sindicatos buscan fortalecer la negociación colectiva como herramienta para mejorar las condiciones laborales y salariales de los trabajadores, a través de acuerdos con los empleadores.
Participación y representación: Los sindicatos representan los intereses de los trabajadores ante empleadores y autoridades, promoviendo su participación activa en la toma de decisiones que afectan sus condiciones laborales.
El papel de los sindicatos: Defensa de los derechos: Los sindicatos son los principales defensores de los derechos laborales y de los derechos humanos en el ámbito del trabajo.
Promoción de la justicia social: Los sindicatos contribuyen a la construcción de sociedades más justas y equitativas al luchar por mejores condiciones laborales y por el respeto de los derechos de todos los trabajadores.
Fortalecimiento de la democracia: La existencia de sindicatos fuertes y autónomos es fundamental para el fortalecimiento de la democracia, ya que permiten la participación activa de los trabajadores en la vida pública.
En resumen, para los sindicatos, el trabajo como derecho humano implica la garantía de condiciones laborales dignas, seguras y justas, así como la libertad sindical y la participación activa de los trabajadores en la defensa de sus derechos. Formar parte de uno o más sindicatos es ya una virtud, es un derecho de todo trabajador, cuando hoy en día, nadie defiende estos derechos humanos y laborales. Oaxaca ya está en pie, siempre en la defensa de sus derechos laborales con las luchas sindicales.
































