
El origen del Palacio de Gobierno del Estado de Oaxaca, fue la casa para la audiencia y cárcel de esta Villa de Antequera, que serían al fin las casas consistoriales de la ciudad de Oaxaca, estas son las que iniciaron su construcción en el año de 1576, fue construida como residencia de la autoridad (el Alcalde mayor) responsable del cobro y siendo corregidor de Antequera Don Alfonso Treviño, afectando su primera etapa el temblor del 3 de diciembre de 1603 y el de 1604, levantado nuevamente con los portales de Flores y Mercaderes por el Arq. Salvador Deacosta, ya iniciados los tres, se siente un terremoto el 7 de julio de 1660 teniendo apenas en ese año un 50% de su construcción.
Luego 36 años después se sintió en la ciudad un temblor muy fuerte el día 23 de agosto de 1696, y dos meses después y como dato muere el obispo Isidro de Sariñana, afectando los muros de la planta baja, sin embargo, continúan los trabajos, pero en el mes de marzo el 5 y 18 se registra un nuevo temblor en el año de 1727, que daña el edificio.
La obra por fin se inaugura el 26 de octubre de 1739 siendo obispo don Tomás Montaño y Aarón y corregidor de Antequera don Marcos López de Noreña, casi 50 años después en 1782, el corregidor Lafora, deja concluidas y cumplidas las nuevas casas consistoriales, el 23 de marzo de ese año se vuelven a presentar nuevos terremotos los que continuaran en los siguientes sismos.
Entre el 28, 30 y 31 del mes de marzo de 1789 a los que se les conocería como los temblores de San Sixto, Papa al que le seguirían otros como el terremoto del 3 de marzo de 1795 y sin tener noticias de daños estructurales en las casas consistoriales en las que gobiernan en ellas los intendentes Don José María Lazo Canario, Don Francisco Rendón y los comandantes Don Melchor Álvarez, Don José María Izquierdo, Don José María Álvarez Hernández Almanza, don Manuel Obeso que fue el último de los intendentes (1818-1821) ya que el 31 de julio de 1821 las tropas insurgentes entraron a la ciudad.
Después del breve gobierno provisional vino el imperio de Iturbide, luego el 2º. Gobierno provisional, y el 3º. Gobierno provisional, el gobierno federalista, la dictadura Santa Anista, la República Federal, la segunda dictadura de Antonio López de Santa Anna y la república federal, así como después de desempeñar el Lic. D. Benito Juárez el puesto de diputado al Congreso Federal, regresó a Oaxaca para reanudar sus actividades profesionales de abogado y quien desempeñaba en ese año el cargo de Gobernador del Estado era el general Francisco Ortiz de Zárate, quien por circunstancias especiales se vio obligado a renunciar el cargo.
Por lo que como presidente de la Corte de Justicia se encargó provisionalmente de él el Lic. Marcos Pérez, el 23 de octubre de 1847, siendo tan solo 3 días, ya que estando Juárez en Oaxaca el Congreso del Estado lo nombró provisionalmente gobernador, el día 26 de octubre de 1847.
Cuando, después de la caída de la Ciudad de México, el 13 de septiembre de 1847 con motivo de las derrotas sucesivas de los Molinos del Rey, Churubusco y Chapultepec, todavía resultaba incierta la situación internacional entre México y los Estados Unidos, corrieron rumores alarmantes que hicieron temer a Juárez que las fuerzas norteamericanas, que ya se hallaban en Puebla, marcharan estas sobre Oaxaca con el fin de ocupar el Istmo de Tehuantepec. Aun no se firmaban los funestos tratados de Guadalupe.

Fue entonces que el Gobernador Benito Juárez creyó que era su deber hacer preparativos para la defensa del Estado y como se carecía de elementos de guerra para hacer frente a un ejército poderoso y engreído con las victorias en la Ciudad de México, el Gobierno del Estado viendo que su ejército carecía de armamento decidió proporcionárselos comprando armas y parque en Guatemala o en alguna de las hermanas repúblicas de Centroamérica.
Escaso de fondos el Estado, se pensó echar mano del recurso de un préstamo de $26,000.00, siendo esta operación una solución al problema, por lo que fue concertada con el comerciante de Ejutla, el inglés Don Diego Innes, que se dedicaba al negocio –entonces todavía muy lucrativo- de compra venta de grana. El Estado pagaría al señor Innes $4,000.00 de réditos, al momento de la liquidación de manera que la operación comprendería la suma total de $30,000.00.
Quedando ambas partes que como garantía de pago quedaría hipotecado el Palacio del Gobierno y a disposición del señor Innes quedaban los productos de las contribuciones recaudadas de los distritos rentísticos de Ejutla y Villa Alta, con los que el autor del préstamo se iría abonando los réditos y parte del capital del préstamo, el gobierno propaló el préstamo y los documentos correspondientes a la hipoteca, fueron firmados por el Gobernador, quien comisionó al entonces coronel Don Ignacio Mejía Fernández (1814-1906) para que se trasladara a alguno de los países arriba citados para adquirir las armas y el parque que pudiese comprar con el valor del préstamo, y que le fueron entregados en un maletín, pero cuando el Coronel se disponía a salir primeramente a Tlacolula, al Istmo y luego a Guatemala se canceló el viaje.
El palacio fue modificado por Félix Díaz en 1868, colocando un Reloj en la parte alta del frontis, que duró apenas días, ya que, un terremoto lo tiró hacia atrás, ya ampliado por el oriente y el poniente, en 1931 el terremoto del 14 de enero lo destruyó, por su intensidad de 8.1 grados, teniendo los gobiernos de 1932 a 1950 que atender su reconstrucción, que se inauguró el 19 de mayo de 1950, con la presencia del Lic. Miguel Alemán Valdez, presidente de la República, quedando el honor de haberle dedicado tres años y un presupuesto generoso al Lic. Eduardo Vasconcelos Pérez, el mejor gobernador que ha tenido Oaxaca en la primera mitad del siglo XX.
Concentrado el ejército invasor en la capital del país y en trámite los arreglos para firmar la paz que condujeron a los Tratados de Guadalupe Hidalgo en 1848, fue por lo que, quedó conjurado el peligro y el contrato de préstamo con el señor Innes, quedó sin efecto, al devolverle el dinero intacto, quedando en la historia como la única ocasión en la que nuestro Palacio de Gobierno se ha hipotecado o dado en garantía por un préstamo de $26,000.00 M.N.
Hoy el palacio se mantiene cerrado al pueblo, no hay audiencias, todo es a puerta cerrada, los murales de Arturo García Bustos, en los que colaboró el maestro José Luis García, no son admirados por propios y extraños, todo es un misterio, solo se oyen rumores de lo que pasa en el inmueble histórico, en la casa que fue del pueblo, es hoy un lugar de difícil acceso.
Oaxaca de Juárez, Oax., a 18 de agosto de 2025.
JORGE BUENO.
Cronista de Oaxaca.
Presidente de la A.E.C.O.
Secretario General de la
Federación Nacional de Asociaciones
de Cronistas Mexicanos, A.C.

































