La Toltecáyotl es “Patrimonio Cultural de la Humanidad” | El Imparcial de Oaxaca
Oaxaca
La Capital Los Municipios
El Imparcial del Istmo El Imparcial de la Costa El Imparcial de la Cuenca
Nacional Internacional Súper Deportivo Especiales Economía Estilo Arte y Cultura En Escena Salud Ecología Ciencia Tecnología Viral Policiaca Opinión

Opinión

Toltecáyotl

La Toltecáyotl es “Patrimonio Cultural de la Humanidad”

 


Si el Estado Mexicano históricamente ha sido enemigo del pueblo y sus culturas ancestrales, por qué tomar “su historia oficial prehispánica” como verdadera. Para el Estado Mexicano solo existe, -en la “historia prehispánica”- los mexicas, los demás pueblos y culturas han sido reducidos a su mínima expresión, acaso solo con una categoría arqueológica-turística. Para el Estado Mexicano apenas aparecen los mayas, y esto se debe a los investigadores extranjeros, no a los “eruditos” colonizados arqueólogos “mexicanos”. Pero para el Estado Mexicano las culturas zapoteca, mixteca, purépecha, nahua, totonaca, por citar algunas, no existen, ni arqueológicamente en el pasado, y menos en el presente, como pueblos vivos con derechos históricos. Ya no se diga los pueblos del Centro Norte del país como los yaquis, mayos, tarahumaras, pames, otomís, por nombrar algunos. Para el Estado solo existe, en “la historia prehispánica”, los mexicas o aztecas.

Para el Estado mexicano “el indio muerto prehispánico” es el que tiene valor y atención. De esta manera, los mexicas, ocupan el sitio preferente y sobresaliente del discurso identitario oficial. Comenzando con la zona arqueológica del “Templo Mayor”, la sala principal del Museo Nacional de Antropología e Historia, el libro de texto, las investigaciones y textos de los historiadores y arqueólogos al servicio del Estado.

Quienes son multi premiados y reconocidos, que adornan los foros político-ideológicos del Estado, especialmente en los días “significativos”, como el día de los pueblos originarios, el día de las lenguas indígenas, etc. Estos eméritos personajes, “los oficiadores del culto a la Versión de los Vencidos”, los reforzadores de la “verdad histórica prehispánica”, los personeros de la historia colonizada. Los hijos del “México imaginario” que nos señala el Dr. Guillermo Bonfil Batalla.

Para el Estado Mexicano necolonial de ideología criolla, mientras la gente trate de convertirse en “feroces guerreros aztecas”, mientras se emplumen y dancen, mientras “vuelvan a su origen” en el temazcal el fin de semana y se tatúan, no existe peligro alguno de que recuperen su memoria histórica, su identidad y su dignidad. Mientras se conviertan en “guerreros aztecas”, adoradores de la Mexicáyotl, todo quedará en una moda más, inocua e intrascendente, que en nada afectará las relaciones sociales, culturales, económicas y políticas del Estado necolonial criollo.

El sistema necolonial seguirá vigente y fortalecido, sin peligros y asechanzas. El pueblo seguirá anestesiado, con los ojos cerrados y el corazón fragmentado.

Lo que no está permitido, categóricamente, es que recuperen su memoria histórica ancestral, su identidad milenaria, su dignidad existencial. Que no conozcan ni piensen en el sistema de alimentación milenario y su capacidad de ser autosustentable y abastecerse de energía. Que olviden la sabiduría ancestral de las ciencias de la salud física, emocional y espiritual, que desconozcan el potencial biófilo a sus hermanitas las plantas para mantener y acrecentar la energía, para recuperar el equilibrio y el bienestar.

Que desconozcan la pedagogía y didáctica ancestral del primer sistema de educación de la humanidad creado por sus antepasados, que refrena y orienta la energía de los niños y jóvenes, que no distinga sus valores, principios y fundamentos de la educación familiar y comunitaria, que todavía subyace en nuestros tiempos, que no pretendan forjar “rostros propios y corazones verdaderos” en sus hijos.

Que desconozcan la democracia participativa más antigua y vigente de la humanidad, que no posean la conciencia de servir a la comunidad y de que la autoridad debe “mandar obedeciendo” a la Asamblea, que no se inspiren en las formas ancestrales de gobierno democrático participativo de las comunidades indígenas y campesinas del país, que no posean la sabiduría para organizar y canalizar la energía comunitaria.

Pero, sobre todo, lo que pretende el Estado Necolonial es que los hijos de los hijos de los Viejos Abuelos, no tengan la conciencia de su ser histórico, la conciencia de la sacralidad de su existencia, y menos aún, que no tengan conciencia del potencial existencial de su ser energético. En pocas palabras, que no tengamos futuro como seres humanos dignos y herederos de una de las mayores sabidurías creadas en la historia de la humanidad. La idea es dejarnos huérfanos, vencidos y desolados. Esta es la razón por la cual la Historia de la Civilización del Anáhuac se ha reducido a la historia de la cultura mexica. La Toltecáyotl ha quedado reducida como la Mexicáyotl guerrera, y la colonización mental, cultural y espiritual seguirá manteniendo a una élite parásita y corrupta que se ha enriquecido ilegal e inmoralmente a partir de la ignorancia de sí mismos, del pueblo de este país.

Es un delito, de lesa humanidad, secuestrar la memoria histórica de una nación, y privar, a todo un pueblo de su milenaria historia y filosofía ancestral, para que se diluya en mentiras, mitos y fantasías, la historias de una de las seis civilizaciones más antiguas y con origen autónomo del planeta.

En “El Estatuto de Roma de la Corte Penal Internacional, todo aquel acto tipificado como exterminio y persecución de grupo o colectividad con identidad propia fundada en motivos culturales, étnicos y raciales que cause intencionalmente grandes sufrimientos o atente gravemente contra la integridad física o la salud mental, es materia de un delito de lesa humanidad”. La Toltecáyotl es “Patrimonio Cultural de la Humanidad” y debe de restituirse al pueblo que la generó, para fortalecer su presente y potenciar su futuro.

Se requiere descolonizar la historia y restituir la “verdadera historia” al pueblo, como un acto de soberana dignidad y cancelar definitiva y de raíz todas las formas de la colonización. El desafío es enorme, pero vale muy bien la pena luchar esta “Batalla Florida”, después de cinco siglos de luchar por las ideas e intereses de nuestros opresores, empezar de nuevo, a luchar por lo “propio-nuestro”. Por nuestro futuro, por nuestra Matria, por el Anáhuac. No podemos salir del calabozo de la colonización con las ideas y los valores de los colonizadores. Lo difícil no es hacerlo…sino imaginarlo.
Visite www.toltecayotl.org