La última Encuesta Nacional de Discriminación (ENADIS) 2017, reflejó que el 42% de las mujeres oaxaqueñas consideró que poco se respetan sus derechos y que es la delincuencia e inseguridad lo que más les preocupa.
Marta Clara Ferreyra Beltrán, directora de promoción de Cultura y no Discriminación del Consejo Nacional para Prevenir la Discriminación (Conapred), señaló que este 42% rebasa la media nacional.
De esta Encuesta, expuso que al menos el 26% de las oaxaqueñas encuestadas consideró preocupante la violencia contra las mujeres, que rebasa igual la media nacional.
En esta misma ENADIS 2017, se mostró que en Oaxaca lo más importante para las mujeres es ser madre en 64% de los casos, mientras que para el resto no lo es. Así también, 50% piensa que el hombre debe ser el principal proveedor en el hogar y la mujer que trabaja solo es un complemento.
“16% piensa que no tiene capacidad para un puesto directivo, el resto dice que sí lo tiene”, señaló Ferreyra Beltrán, al explicar que la discriminación suele ser entendida como un conjunto de prácticas, informales o institucionalizadas, que niegan el trato igualitario o producen resultados desiguales para ciertos grupos sociales y que tienen como consecuencias la privación o el menoscabo en el acceso a los derechos y la reproducción de la desigualdad social.
El tema de violencia de género suma el 50% de los problemas que tienen las mujeres, según la Conapred, al considerar que en la delincuencia e inseguridad se percibe esta problemática.
“En el último año 25.3% ha sido discriminada en transporte público y el 18% en la familia; 17.9 en el servicio médico”, entre otros de la vida cotidiana donde también han sido discriminadas.
Datos recientes señalan además que cerca de una de cada cinco mujeres reporta haber recibido menor paga por realizar el mismo trabajo que un hombre 18.3%.
La directora de promoción explicó que de acuerdo al nivel educativo, sin tomar en cuenta otros factores, “más mujeres con educación media superior y superior reportan con menor frecuencia casos de discriminación laboral”, lo contrario a las mujeres con estudios de nivel básico.





































