“¿Porqué nos hacen esto?, ¡no es posible que nos dejen sin vacuna!”, fueron los reclamos de decenas de personas de la tercera edad que no alcanzaron las dosis en las colonias más marginadas de la agencia municipal de Santa Rosa Panzacola, en la ciudad de Oaxaca.
Según datos proporcionados por las autoridades del sector salud, para este punto de vacunación que se instaló entre los límites de las colonias Lomas de San Jacinto y Heladio Ramírez, fueron destinadas 837 dosis, pero nadie avisó que desde la tarde del martes se habían agotado.
“Llegamos desde la tarde del martes, estuvimos a unas 10 personas de pasar cuando informaron que ya iban a cerrar, pero jamás nos dijeron que ya no iban a vacunar este miércoles, por eso regresamos en la madrugada para formarnos, y fue hasta las 9 de la mañana cuando los policías municipales avisaron que ya no iban a vacunar, esto no es de Dios, mira a nuestros padres, nuestros abuelitos. ¿Por qué nos hace esto señor Gobernador, señor Presidente o quien quiera que haya organizado?”, fueron las palabras de doña Lupe, quien se encaminó a casa de la mano de su padre a pasos lentos.
En esta zona con altos índices de marginación y delincuencia, se vivieron momentos de tensión, los familiares y los adultos mayores, intentaron bloquear la avenida José Murat e Independencia para tratar de llamar la atención de las autoridades y exigir más vacunas.
Debido que en su mayoría eran mujeres y personas de la tercera edad, fueron agredidos por vándalos que operan en el lugar, esto ante la mirada de los elementos de la policía vial municipal que se supone había destinado el ayuntamiento de Oaxaca de Juárez para resguardar la integridad de la ciudadanía.
“Estábamos exigiendo nuestros derechos para recibir la vacuna porque el Presidente dijo que era un derecho y que se iban a vacunar a todos, a las mujeres que estaban esperando a sus adultos mayores les dieron descargas y les echaron los carros, esto no se vale, nos agredieron y nos gritaron de todo, nos decían que porqué estábamos pidiendo vacunas para los abuelitos si todas maneras se iban a morir, no es posible esto que estamos viviendo.”
Alrededor de las 9:30 horas, el único que dio la cara fue un Servidor de la Nación, quien confirmó que las dosis destinadas a este punto de vacunación estaban agotadas. “No hay fecha para continuar con la jornada, mejor los anoto en una lista con sus números de teléfono para que cuando lleguen más vacunas”, señaló el empleado del Gobierno Federal.
“Ayer hubo una fila hasta donde iban a atender y nos dijeron mañana les toca a los demás, dijeron que eran tres días de vacunación, porque si me dicen es un día, no vengo ni a dormirme aquí, eres un Servidor de la Nación, el problema no es tuyo, pero transmite esto a tus superiores”, reclamaron los colonos.
Conforme fueron anotando sus nombres y número telefónico, tristes y cansados con sus sillas, cartones y casas para acampar en la espalda, los adultos mayores y sus familiares se retiraron.
“Siempre nos hacen esto, a los pobres nos dejan siempre hasta lo último, en el centro todavía hay vacunas y a nosotros nos abandonaron, dónde está lo que tanto pregona el Presidente cuando dice que primero los pobres, primero nos hace sufrir”, exclamó uno de los adultos mayores que esperó por dos días y se retiró sin alcanzar la dosis.





































