Las extorsiones telefónicas y los fraudes digitales han encontrado nuevas formas de llegar a sus víctimas. Ya no se trata únicamente de llamadas con amenazas: ahora los delincuentes recurren a supuestos premios, falsos secuestros y mensajes de paqueterías para conseguir depósitos, información personal y datos bancarios.
En Oaxaca, autoridades de seguridad alertaron sobre estas modalidades y llamaron a la población a no actuar bajo presión cuando reciba una llamada o mensaje que exija dinero de manera urgente.
La característica común de estos engaños es el uso de la urgencia y el miedo para impedir que la víctima piense, verifique la información o consulte con alguien más.
EL PREMIO QUE TERMINA COSTANDO DINERO
Una de las modalidades consiste en informar a la víctima que ganó un automóvil, dinero en efectivo o algún premio de alto valor.
El supuesto ganador recibe instrucciones para realizar primero un pago por concepto de impuestos, trámites notariales, seguros, aduanas u otros gastos inventados.
El objetivo es conseguir que la persona transfiera dinero antes de comprobar si realmente existe el premio.
Una vez que reciben el depósito, los responsables pueden cortar la comunicación y desaparecer.
La recomendación es sencilla: ningún premio inesperado debe provocar un depósito inmediato. Antes de entregar dinero o datos personales, es necesario verificar directamente la existencia del concurso y la identidad de quien lo ofrece.
EL “SECUESTRO” QUE OCURRE A DISTANCIA
Otra modalidad utiliza el miedo a un supuesto secuestro.
El delincuente se comunica con una persona y se presenta como integrante de una organización criminal. Mediante amenazas, intenta obligarla a salir de su casa, hotel u otro lugar y mantener apagado el teléfono o conectarse permanentemente a una videollamada.
Mientras la víctima permanece aislada, los extorsionadores contactan a sus familiares.
Entonces les aseguran que tienen secuestrado a su ser querido y exigen una transferencia inmediata.
En realidad, el supuesto secuestro puede no existir. El engaño funciona porque los delincuentes mantienen incomunicada a la persona y explotan el temor de sus familiares.
HASTA UN CELULAR ABANDONADO PUEDE SER UNA TRAMPA
Entre las modalidades detectadas existe una estrategia todavía más elaborada.
Los delincuentes dejan deliberadamente un teléfono celular en algún sitio público para provocar que otra persona lo encuentre.
Cuando alguien recoge el aparato, recibe una llamada en la que supuestamente le agradecen haberlo encontrado y le solicitan acudir a determinado lugar para devolverlo.
El encuentro puede convertirse entonces en una oportunidad para intimidar a la persona y obtener información sobre sus familiares, domicilios u otros datos que posteriormente pueden ser utilizados para una extorsión.
Por ello, encontrar un teléfono desconocido y recibir instrucciones para trasladarse a un sitio determinado no debe tomarse a la ligera.
“SU PAQUETE ESTÁ RETENIDO”: EL FRAUDE QUE LLEGA POR SMS
Otra de las trampas utiliza el nombre de empresas de mensajería y autoridades aduaneras.
La víctima recibe un mensaje de texto o correo electrónico en el que se le informa que tiene un paquete retenido debido a un supuesto error en su domicilio o a un pago pendiente.
El mensaje incluye un enlace que conduce a una página diseñada para obtener información personal o bancaria.
En algunos casos también se solicita un pago aparentemente pequeño para liberar el envío.
El riesgo no está únicamente en perder ese dinero. Al ingresar datos bancarios o información personal en sitios falsos, la víctima puede entregar información que posteriormente sea utilizada para otros fraudes.
LA REGLA: NO DECIDIR BAJO PRESIÓN
Ante cualquiera de estas situaciones, una de las principales recomendaciones es romper la dinámica que intenta imponer el delincuente.
La estrategia preventiva planteada por las autoridades puede resumirse en tres acciones: Cuelga, Verifica y Denuncia.
CUELGA: termina la llamada y no proporciones información personal, bancaria o de familiares.
VERIFICA: contacta directamente a la persona que supuestamente está en riesgo. En el caso de una paquetería, busca por tu cuenta sus canales oficiales y no utilices los enlaces recibidos por mensaje.
DENUNCIA: reporta el intento de extorsión al 089, línea de denuncia anónima, gratuita y disponible las 24 horas.
EL MIEDO ES PARTE DEL MÉTODO
El elemento común en estas modalidades es la presión psicológica.
El delincuente busca que la víctima tome una decisión inmediata, ya sea depositar dinero, entregar información o desplazarse a un determinado lugar.
Por eso, ante una llamada sobre un familiar supuestamente secuestrado, un premio inesperado o un paquete retenido, la primera reacción no debe ser pagar, sino comprobar.
Una llamada a un familiar, una consulta directa con una empresa mediante sus canales oficiales o simplemente cortar la comunicación puede impedir que el engaño avance.









































