La partería tradicional se ve amenazada de manera constante en las diferentes regiones del estado, donde las autoridades gubernamentales les niegan el certificado de nacimiento a quienes hayan optado por esta práctica ancestral.
Así se dio a conocer en el Foro “Partería y parto humanizado” en el Congreso del Estado, donde se resaltaron los beneficios de la partería y la importancia de rescatar esta sabiduría ancestral que cada vez es más limitada en su actuar.
Además de señalar la necesidad de que el sector reconozca la labor de las parteras, las asistentes al Foro reconocieron las ventajas que tienen en la mujer y el recién nacido el parto humanizado.
En su intervención, Nayeli Alfaro, médica cirujana y partera con diplomado en sexualidad humana, destacó que el parto humanizado a diferencia del parto hospitalario, da atención integral del nacimiento, donde se atiende desde el área emocional y físico, hasta el mental y cultural.
“En el parto hospitalizado muchas de las intervenciones practicadas son innecesarias y perjudiciales. Las prácticas que se realizan como la tricotomía, tienen el prejuicio de que el parto es algo sucio”, expuso.
Resaltó que en el parto hospitalario se mantiene la práctica del ayuno así como la maniobra de Kristeller, los cuales no deben realizarse “ni se aconseja para nada”.
De éste último, dijo, puede provocar desprendimiento de placenta, rotura uterina, desamarro en el periné de la madre, fractura de clavícula del bebé y lesiones en el plexo braquial, pero se sigue realizando en hospitales públicos, especialmente por internos.
Entre algunas ventajas del parto humanizado, señaló, es que no se exige a la mujer a mantenerse en determinada posición como en los hospitales, donde el paro suele ser incómodo y muy doloroso.
De los tactos a una mujer embarazada, previo al parto, señaló que en los hospitales éste es sistemático, sin tener en cuenta que pueden hacer que aumente el riesgo de infección, que se rompa la bolsa o causar un edema patológico.
“En el parto humanizado se evita lo más que se puedan los tactos, se mantiene la intimidad, la seguridad y el apoyo emocional; libertad en todos los sentidos”, expuso.










































