Por la pandemia y el acelerado incremento de contagios desde que inició este año, así como la saturación en el área de consulta, el sector privado optó por la atención con video llamadas o aplicaciones como zoom.
En las redes sociales o instituciones privadas donde laboran, los especialistas sugieren a los pacientes reservar consultas a distancia en determinadas fechas, con previo depósito de pago que va de los 600 a 800 pesos.
Susana
De 55 años de edad, Susana, derechohabiente del ISSSTE, inició con síntomas de Covid-19 hace 15 días, pero se resistió a acudir a la unidad hospitalaria por miedo a que el personal médico ordenara su hospitalización o intubación.
“Le pedí a mi hija que no me llevara porque me daba miedo que me dejaran ahí. Mis síntomas habían sido dolor de cabeza y febrícula, pero sabíamos que era Covid porque otros familiares cercanos ya habían tenido”.
Con apoyo de sus hijos, la señora Susana pasó los 15 días con la enfermedad en casa, después de una consulta a distancia con un médico particular, que le recetó una serie de medicamentos y una tomografía para descartar algo grave.
Al cumplirse las dos semanas con Covid-19, sin mayores complicaciones, Susana inició con otros síntomas que no había tenido al inicio de la enfermedad, como tos leve, ardor de garganta y de 23 a 25 respiraciones por minuto.
Por esta situación, la hija de Susana decidió llevarla al Hospital “Presidente Juárez” del ISSSTE en el área de urgencias, donde le realizaron una tomografía de tórax y le recomendaron dormir boca abajo por el número de respiraciones que se presentaban.
Sin embargo, al solicitar la consulta con un neumólogo, el personal les aseguró que en ese momento no se contaba con el especialista y para programarla tendrían que acudir a la clínica que les corresponde y sacar cita.
“Solo me hicieron una valoración y me dijeron que ante cualquier otra cosa volviera a ir; yo quedé muy desanimada porque durante el tiempo que te hacen esperar yo ya quería ir al baño, pero resulta que en esa área están cerrados y te mandan hasta el otro extremo del hospital”.
Por esta situación, la familia de Susana determinó otra vez acudir con un neumólogo particular, que les pidió una serie de estudios en un laboratorio privado, además de la tomografía de tórax para valorar el estado de sus pulmones.
“Yo ya estoy saliendo de la enfermedad y no hay riesgos de que sea hospitalizada”, expuso la mujer de 55 años, luego de asegurar que la mayoría de conocidos y familiares con Covid-19, optaron también por el servicio particular.









































