La Auditoría Superior de la Federación (ASF) detectó anomalías ejecutadas por los Servicios de Salud de Oaxaca por 1 mil 964 millones 909 mil 500 pesos de las administraciones de Donato Casas Escamilla, extitular y Juan Carlos Márquez Heine, actual secretario de Salud del Estado y que tendrá que aclarar el destino de recursos ante la autoridad fiscalizadora.
De esa suma, sólo 1 mil 350 millones 797 mil 200 pesos, el 68.7%, corresponde a registros de erogaciones de servicios personales contable y presupuestariamente en el capítulo del gasto de Servicios Generales, de acuerdo a la tercera entrega de informes individuales sobre la revisión del Informe de Resultado de la Fiscalización Superior de la Cuenta Pública 2020, difundida el fin de semana y de la cual EL IMPARCIAL, El Mejor Diario de Oaxaca, cuenta con una copia.
Además, hubo manga ancha con pago de servicios personales, falta de transparencia en la nómina, uso de recursos sin respaldo documental, subejercicio de presupuesto, falta de reintegro de no usado en pleno año de pandemia; carencia de acreditación de trabajadores en los lugares donde presuntamente se encontraban adscritos, transferencia de recursos del FASSA a 18 cuentas cuando deberían destinarse a rehabilitación de la infraestructura médica, contratación de personal sin perfil académico, entre algunas de las irregularidades encontradas en los SSO por parte del ente público federal y que deberán ser solventados o aclarados por el gobierno estatal.
De hecho, la Auditoría Superior de la Federación detectó irregularidades que representan el 40.6% de los 4 mil 836 millones 118 mil 400 pesos del Programa de Atención a la Salud y Medicamentos Gratuitos para la Población sin Seguridad Social Laboral (U013) que deberían ser destinados a cubrir las necesidades de salud y atender a la población más pobre y más vulnerable de Oaxaca.
La muestra auditada fue de 4 mil 728 millones 661 mil 600 pesos, que representa el 97.8% por concepto del Fondo de Aportaciones para los Servicios de Salud de recursos federales transferidos durante el ejercicio fiscal 2020,
De acuerdo con el documento, se determinaron 29 resultados, de los cuales, en 4 no se detectaron irregularidades y 11 fueron solventados por la entidad fiscalizada (los SSO) antes de la emisión del informe; sin embargo, en 14 restantes fue necesario generar una recomendación y tres promociones.
Por ejemplo, el gobierno estatal, mediante los SSO no proporcionó documentación comprobatoria de 346 trabajadores a partir de la quincena número 13 y hasta la quincena 24, para comprobar pagos de nómina con recursos de FASSA 2020 y U013-V1; 105,427.5 miles de pesos por no ejercer los recursos del FASSA al 31 de marzo de 2021, ni realizar el reintegro a la TESOFE de capital y de rendimientos financiero, quebranto estimado en 118,742.6 miles de pesos.
Además, no fue posible acreditar a 426 trabajadores quienes hubieran laborando durante el ejercicio 2020 en la Unidad Médica en la que se encontraban adscritos, ahí se estimó un daño por 98 millones 114 mil 600 pesos por no acreditar tampoco recargos y actualizaciones del Impuesto Sobre la Renta.
La ASF estimó en 1 millón 589 mil pesos la afectación de trabajadores al no acreditar el perfil académico y 1 millón 181 mil pesos por no comprobar la entrega del vale de despensa correspondiente a 96 trabajadores que no firmaron el listado que avala la entrega.
Al 31 de diciembre de 2020, los Servicios de Salud de Oaxaca no habían ejercido el 4.1% de los recursos transferidos y, al cierre de la auditoría 31 de marzo de 2021, aún no se ejercía el 2.2%, violando la Ley de Disciplina Financiera de las Entidades Federativas y los Municipios.
Finalmente, la ASF determinó que el Gobierno de Oaxaca no dispone de un adecuado sistema de control interno que le permita identificar y atender los riesgos que limitan el cumplimiento de los objetivos del Fondo de Aportaciones para los Servicios de Salud, por lo cual incurrió en las irregularidades determinadas en la auditoría.
El Gobierno del Estado de Oaxaca no realizó una gestión eficiente y transparente de los recursos del fondo, conforme a la normativa que regula su ejercicio y no se cumplieron sus objetivos y metas”, concluye el informe.




































