Dos horas apenas duró el sábado el operativo para reordenar el transporte público, foráneo y, sobre todo los taxis foráneos que circulan sobre el periférico y tiene sus bases en estacionamientos del centro histórico. El caos, las protestas, los usuarios que debieron caminar largas distancias y el doble pago al transporte dieron al traste a este proyecto sin plan de ejecución.
Mediante un comunicado el gobierno intentó maquilla el fallido proyecto pues aseguró que “ como parte de las acciones para construir una movilidad ordenada y segura, la Secretaría de Movilidad (Semovi) comenzó con los operativos para el reordenamiento del transporte público en el Centro Histórico de Oaxaca de Juárez”.
Según la “explicación oficial”, la intervención consistió en la instalación de seis filtros de control en puntos estratégicos de acceso al Centro Histórico, con el objetivo de delimitar temporalmente el ingreso de taxis foráneos en modalidad colectiva provenientes del Valle eteco, Xoxocotlán, Zimatlán, Zaachila y Cuilápam de Guerrero, municipios que concentran una importante afluencia de unidades hacia esta zona.
La Semovi precisó que los filtros fueron instalados en Símbolos Patrios, La Noria, Tlalixtac, Central de Abasto, Periférico y 20 de Noviembre, así como en la carretera federal 190 a la altura de la Defensoría de los Derechos Humanos del Pueblo de Oaxaca.
Algunos a más de dos kilómetros del centro de la ciudad, lugar de transbordo de muchos ciudadanos y lo cual ha generado múltiples inconformidades.
Estos operativos contaron con la participación coordinada de la Policía Vial Estatal y las policías viales municipales de Oaxaca de Juárez y Santa Cruz Xoxocotlán.
Asimismo, la dependencia destacó que los filtros fueron programados para operar únicamente durante un periodo previamente definido, como parte de una evaluación técnica para medir el impacto de las acciones de reordenamiento para fortalecer las estrategias de movilidad en la capital del estado.
Sin embargo, en momento alguno la autoridad informó de esta aplicación temporal y fueron retirados debido a las protestas de taxistas y la ciudadanía.
Según la información oficial, “durante el operativo no se prohibió el acceso al Centro Histórico, ya que las unidades pudieron ingresar para realizar viajes especiales”.
Esta estrategia tiene la finalidad de reducir la congestión vehicular y recuperar el espacio público para beneficio de los oaxaqueños.







































