Tan solo en 2018, los Servicios de Salud de Oaxaca (SSO) registraron 7 decesos por fibrosis quística, la cual se distingue por ser una enfermedad hereditaria, congénita, crónica e incurable, que afecta el tracto respiratorio y digestivo.
De no detectarse a tiempo en los primeros días de recién nacido, la persona tiene probabilidades de morir durante la infancia o la adolescencia.
De acuerdo al Sistema Epidemiológico Estadístico de las Defunciones de los SSO, el año pasado hubo 7 decesos por esta enfermedad, cuya detección oportuna puede prolongar la vida hasta la etapa adulta.
Personal de la dependencia señaló que las defunciones fueron en menores de edad, sin precisar a qué regiones pertenecían y en qué momento les fue detectada la enfermedad.
En Oaxaca como en el resto del país, a partir del 2016 el tamiz neonatal incluyó la prueba de fibrosis quística, a fin de detectarlo y atenderlo a tiempo.
El tamiz debe practicarse entre el tercero y quinto día de nacidos, ya sea en centros de salud u hospitales de los Servicios de Salud de Oaxaca (SSO), donde se aplica gratuitamente. El objetivo del tamiz neonatal es diagnosticar diversos padecimientos y brindar el tratamiento oportuno a los recién nacidos.
Entre las señales del padecimiento destacan: infecciones respiratorias frecuentes, diarrea crónica, sudoración excesiva, tos, aspecto delgado, incapacidad para ganar peso, sinusitis crónica y abdomen ligeramente abultado.
Apenas hace unas semanas, la Asociación Oaxaqueña de Fibrosis Quística “Arq. Raúl Guzmán Jaime”, A.C., registró el caso de un bebé de seis meses de edad con esta enfermedad, cuyos padres sin seguridad social requieren del apoyo de la ciudadanía para hacer frente a este padecimiento.
Quienes padecen de esta enfermedad deben recibir el suministro de varios medicamentos al día, para ayudar al organismo a hacer frente a los efectos en el tracto respiratorio y digestivo.








































