Desde hace más de una década, el riesgo es una constante en la Escuela Secundaria General “Moisés Saénz Garza”, ante el posible colapso de varias partes del inmueble donde asisten más de mil estudiantes de ambos turnos.
En reiteradas ocasiones, madres y padres de familia de distintas generaciones han pedido la intervención del Gobierno en turno para un mejor mantenimiento en la institución, donde no solo aparecen goteras y diversas fisuras, sino caen pedazos de cornisas.
El edificio ubicado a un costado del Paseo Juárez El Llano ha soportado sismos y lluvias de gran magnitud en los últimos años, pero con afectaciones físicas que ponen en constante incertidumbre al personal docente, a la comunidad estudiantil y paterfamilias.
El inmueble no ha sido intervenido como lo pide la comunidad escolar, debido a que las características patrimoniales no deben ser alteradas y cualquier reparación debe cumplir con las normativas establecidas por el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH).
Ante esta situación, madres y padres de familia insistieron en la intervención de las autoridades correspondientes, sobre todo ante la humedad que ya empieza a sentirse en el edificio por las últimas lluvias, así como por los sismos que se resienten cada vez más en el inmueble.
En años anteriores, autoridades de la escuela reconocieron la dificultad para lograr una reparación total del inmueble, por el cual las autoridades fijan una serie de requisitos y obstáculos que apenas logran tapar con yeso algunas fisuras.
De acuerdo a la historia del inmueble, su construcción inició en 1644 y concluyó en 1707. En 1884 sufrió constantes daños por varios sismos y fue abandonado. Posteriormente se abrió como hospital civil y después como oficina de Gobierno, pero los temblores de 1931 lo destruyeron nuevamente. Su reconstrucción actual fue realizada en 1958.





































