Con una caravana de vehículos adornados con globos blancos, el médico internista José Cruz Bautista fue despedido ayer por familiares y amigos, luego de su fallecimiento por Covid-19 la semana pasada.
En un cortejo fúnebre que inició en la calle de la vivienda familiar y concluyó en el acceso del Panteón Jardín, al menos una veintena de vehículos dio el último adiós a quien fuera coordinador del área de Medicina Interna del Hospital General de la Zona 01 del IMSS.
Luego de convocar a familiares y amigos a dar acompañamiento a esta caravana y dejar las cenizas en el Panteón Jardín, los hermanos de José Cruz pidieron a la población hacer caso a las medidas de prevención y no trivializar la pandemia.
“Hay que tomar conciencia y tomar ejemplo de esto, de la pérdida de un ser querido, de lo que es la muerte ante esa crisis”, expuso Edwin Cruz, hermano de José, quien también padecía asma desde hace poco más de 10 años.
Con el apoyo de una unidad de la policía vial, la caravana vehicular fue guiada sin contratiempo alguno hacia el Panteón Jardín, donde solo se permitió el ingreso de la familia.
De 37 años de edad, el médico internista fue recordado por amigos como un hombre que siempre estaba al tanto de sus pacientes y permanecía más tiempo en el Hospital que en su vivienda, en los momento de mayor crisis de la pandemia.
Natalia González, enfermera y compañera de trabajo de José Cruz, lamentó que ante tantas pérdidas en la entidad por este nuevo coronavirus, en las calles aún se observen miles de personas sin las medidas sanitarias.
“Hasta que no se enferme un familiar, las personas no van a entender”, expuso Natalia, quien a sus 27 años ya se encuentra en el área Covid del Hospital del IMSS, donde ve desde un paciente sin mayores complicaciones, hasta otro que requiere ser intubado.
La caravana llegó sin contratiempo alguno al Panteón Jardín, donde varios amigos lo despidieron a lo lejos, desde la reja del acceso principal de este recinto.





































