Al menos 294 empresas medianas y pequeñas en Oaxaca se han visto obligadas a recurrir al programa de diferimiento de pago de cuotas patronales, ante la crisis que se atraviesa a raíz de la epidemia por Covid – 19.
Hasta el momento, 848 trabajadores oaxaqueños han sido beneficiados con el seguro de desempleo, a un mes de que el Instituto del Fondo Nacional de la Vivienda para los Trabajadores (Infonavit) inició la recepción de solicitudes para la aplicación del beneficio, informó la dependencia federal.
Detalló que la medida cubre hasta 3 mensualidades del crédito, sin necesidad de ningún pago mínimo, prórrogas con congelamiento de saldo y sin generación de intereses, o la combinación de ambas medidas.
Así también da cuenta de que 8 mil 556 trabajadores en el Estado se beneficiaron de forma indirecta a través de las medidas de protección a las fuentes de empleo anunciadas en el mes de abril, principalmente por el diferimiento del pago de cuotas patronales.
Por lo que explicó que en el estado de Oaxaca se han apoyado a más de 9 mil 600 trabajadores ante la emergencia sanitaria por Covid – 19 logrando repercusiones positivas en la economía familiar.
En el mismo sentido, indicó que 436 trabajadores obtuvieron el seguro de desempleo, con el que el Infonavit cubre el pago de la hipoteca durante tres meses, 79 trabajadores que sufrieron una reducción en su sueldo recibieron una prórroga por tres meses y 333 acreditados en el estado fueron beneficiados con la combinación de ambos apoyos.
Y con el diferimiento del pago de cuotas patronales 294 empresas en el estado de Oaxaca han sido beneficiadas, de las cuales 98.98% son Pequeñas y Medianas Empresas (Pymes), beneficiando con ello a 8 mil 556 trabajadores de forma indirecta, expuso la dependencia.
A su vez el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi) apuntó que la tasa de desempleo en el estado alcanzó el 1.7%, lo cual ubica a la entidad dentro de la media nacional.
PANORAMA DESALENTADOR, ADVIERTEN COMERCIANTES
La situación del comercio en pequeño localizado en el primer y segundo cuadro de la capital cada vez se agrava más, dado que carecen de ingresos para pagos de servicios, sueldos y renta.
“Las pérdidas son incuantificables, no podemos siquiera hacer cálculos o previsiones porque estamos con el agua al cuello y no queremos arriesgarnos a clausuras o contagios, por adelantarnos en la apertura”, declara Salvador López de la Cámara Nacional de Comercio en Pequeño (Canacope) en Oaxaca.
El empresario advierte un panorama incierto para el pequeño comercio al cumplir más de 70 días de confinamiento y con cero ventas, al permanecer cerrados acatando las medidas preventivas.
El estar con cortinas cerradas y cero productividad nos ha llevado a tener números rojos y en espera de una reapertura bajo la llamada “nueva normalidad”, de la cual no esperamos resultados tan inmediatos.
“A la ciudadanía lo que le interesa en estos momentos es tener garantizada su alimentación y luego la salud, por eso es que la gente no está gastando, además de que el comercio se paralizó por la pandemia”, sostiene.
López apunta que al no haber circulante empiezan a sufrir para el pago de servicios, rentas y sobre todo sueldos, debido a que “muchos ya se acabaron los ahorros o siguen endeudándose.
Para la presidenta de la Alianza Empresarial y Comercial del Estado de Oaxaca (AECO), Esther Merino Badiola son más de 400 los comercios que se mantienen cerrados por la epidemia en la capital del estado, no obstante se desconoce cuántos podrán reiniciar operaciones.
“El panorama es bastante gris y desolador, no hay ingresos y es desesperante el tener que recurrir a deuda para solventar gastos mínimos, a fin de cubrir renta, servicios y salarios”, expone.
Badiola apunta que esperan el retorno a las actividades comerciales una vez que lo avalen las autoridades sanitarias, municipales y estatales, para no arriesgar a sus trabajadores.
Sin embargo comenta que la situación es crítica por el tiempo que ha transcurrido sin que puedan operar, no obstante esperarán el momento de evaluar y volver a trabajar bajo estrictas medidas de seguridad para comerciantes y clientes.






































