El titular de la Defensoría de los Derechos Humanos del Pueblo de Oaxaca (DDHPO), Bernardo Rodríguez Alamilla, afirmó que los daños económicos causados por el confinamiento y parálisis de actividades, repercutirán en la garantía de varios derechos como el trabajo, alimentación, vivienda y acceso a la salud.
Ante esta situación, señaló que la Defensoría mantendrá vigilancia y exigencia a las diversas autoridades, para que generen propuestas que permitan la satisfacción de estos derechos y la reactivación económica.
De la pandemia y las acciones que se generaron por los primeros contagios en la entidad, el ombudsman expuso que de marzo a diciembre de 2020, la Defensoría inició 242 expedientes relacionados con la emergencia sanitaria.
El defensor de los Derechos Humanos sostuvo que 2021 será un año de retos en materia sanitaria, económica, política, de género y de conflictos municipales, intermunicipales y agrarios, por lo que pidió a las autoridades establecer mecanismos de prevención y atención inmediata para evitar violaciones graves a los derechos humanos.
Así también, y al considerar que ya inició el proceso de vacunación contra el nuevo coronavirus para el personal sanitario que se encuentran en la primera línea de atención de la pandemia, afirmó que se debe garantizar el acceso universal a la población.
Entre otros retos para este año, consideró fundamental disminuir los niveles de violencia contra las mujeres que se vive en la entidad, particularmente en su vertiente feminicida y la violencia política contra las mujeres.
Además, exigió políticas públicas eficaces que disminuyan las brechas de desigualdad entre hombres y mujeres aún existentes en infinidad de sectores.







































