De acuerdo a la especialista en nutrición, Adriana Jiménez Cruz, la alimentación en una recuperación gradual tras el alta hospitalaria en un menor de edad, es indispensable para evitar complicaciones.
Destacó que fortalecer los cuidados integrales en niños, particularmente en su alimentación, hidratación y vigilancia de signos de alerta, genera una recuperación adecuada.
La jefa del Departamento de Nutrición del Hospital General de la Zona No. 1 del IMSS, explicó que la alimentación en esta etapa debe enfocarse en una recuperación gradual, con prioridad en líquidos suficientes y alimentos de fácil digestión.
Indicó que es recomendable ofrecer comidas pequeñas y frecuentes, entre cinco y seis al día, en lugar de tres porciones abundantes, incorporando preparaciones como purés, sopas, frutas cocidas y proteínas suaves.
Expuso la importancia de mantener una adecuada ingesta de líquidos, como agua, caldos o suero oral, especialmente en casos recientes de diarrea o vómito.
“Iniciar con dieta blanda como papillas, sopas, puré de papa, avena y aumentar progresivamente la solidez. Se deben incluir proteínas en cada comida, como pollo, pescado o huevo, para favorecer la recuperación y cicatrización”, dijo.
Si el menor presenta disminución del apetito, sugirió no forzar la alimentación, sino ofrecer alimentos de su preferencia en versiones saludables.
“Es indispensable lavar minuciosamente frutas y verduras, así como consumir agua hervida o potable, evitar bebidas gaseosas, refrescos, jugos artificiales, alimentos fritos, grasos o con alto contenido de azúcares”.
También subrayó la relevancia de identificar signos de alerta durante la recuperación, como pérdida de peso, inapetencia por más de dos semanas o presencia de fiebre, ante lo cual se debe acudir de inmediato a valoración médica.






































