Con el aumento de movilidad en el centro histórico de la capital, así como el incremento de turistas por la temporada, el riesgo de contagio es alto en esta parte de la ciudad. Y no solo porque lo marque el semáforo de riesgo epidemiológico de Covid-19, en el que Oaxaca se encuentra en color naranja.
Alicia Bueno, de la Coordinación Ejecutiva del Centro Histórico de Oaxaca, señala que es justo por el incremento de riesgos por el que las cuadrillas del área han redoblado esfuerzos en la desinfección de las calles, paredes y demás superficies de la zona.
Sin embargo, advierte que las “sanitizaciones” no eliminan el riesgo, pues el efecto de las soluciones es momentáneo, además de que no todas las personas que acuden a esta parte de la capital siguen las medidas de prevención o no siempre de una manera correcta.
En los últimos meses, el centro de la ciudad se ha convertido en un sitio de permanencia de organizaciones sociales o de comerciantes y visitantes que generan aglomeraciones desde las primeras horas de la mañana y hasta por la tarde.
“(El centro) es donde hay mayor afluencia de personas, hay turismo y la gente está saliendo. Es donde estamos enfocando el trabajo con hidrolavadoras”, explica Bueno sobre el trabajo que casi a diario abarca paredes, banquetas, postes, contenedores de basura y diversas áreas de uso común. Así como en cajeros automáticos o en paradas del transporte urbanos y mercados de la ciudad.

Pero aclara que la labor no siempre es fácil, pues los trabajadores de la coordinación han lidiado con el descontento social cuando se desinfectan las banquetas u otros espacios.
“Necesitamos más el apoyo de la ciudadanía, de no andar en las calles porque es demasiada la afluencia. Y que respeten el trabajo porque hay gente que en los recorridos dicen que no limpien ahí o no se quieren parar de las jardineras y bancas del zócalo. Se molestan”.
Para la funcionaria, eso dificulta la labor y aumenta los riesgos para empleados que aun con equipo de protección pueden contagiarse, así como ocurre con los empleados del servicio de limpia. Y es que incluso siguen encontrando cubrebocas tirados en las calles o a personas que no lo usan de manera correcta.








































