Tía Gloria, paciente espera de una madre de migrantes | El Imparcial de Oaxaca
Oaxaca
La Capital Los Municipios
El Imparcial del Istmo El Imparcial de la Costa El Imparcial de la Cuenca
Nacional Internacional Súper Deportivo Especiales Economía Estilo Arte y Cultura En Escena Salud Ecología Ciencia Tecnología Viral Policiaca Opinión

Oaxaca

Tía Gloria, paciente espera de una madre de migrantes

“Se que, con la voluntad de Dios, algún día estaremos juntos”


Tía Gloria, paciente espera de una madre de migrantes | El Imparcial de Oaxaca

A más de 20 años de que los hermanos, Juan Carlos y Gustavo, partieron de su natal San Sebastián Xochimilco, agencia municipal de Magdalena Apasco, Etla, su madre, doña Ema Gloria Narváez, espera pacientemente el reencuentro familiar.

Tía Gloria, como le dicen en su comunidad, recuerda que sus hijos partieron hacia los Estados Unidos a finales de la década de los años 90 en busca de trabajo para mejorar sus condiciones de vida y, a la fecha, uno de ellos aún se encuentra lejos de su hogar.

“Sufre uno cuando los hijos se van por necesidad a buscar trabajo, porque aquí en el pueblo está difícil la situación, para una madre se siente un dolor muy intenso cuando salen de la casa, lo único que queda es pedirle a Dios que les vaya bien, que lleguen con bien y regresen algún día”.

Con tristeza recuerda que después de verlos crecer y formarse como hombres de bien, después de cumplir los 20 años de edad, sus hijos tomaron sus maletas y partieron rumbo a la frontera norte.

“Todos los días le pedía a Dios que iluminara su camino, en los primeros días no supe nada de ellos porque antes no había forma como comunicarse, no teníamos los teléfonos celulares que ahora se ocupan, pero me alegré mucho cuando por fin me hablaron”.

“Me platicaron que sufrieron mucho para pasar, después debieron encontrar un lugar para quedarse y también para buscar trabajo, sufrieron mucho y gracias al señor que después les fue bien, un migrante sufre mucho para buscar su trabajo por el bien de su familia, se van de sus pueblos dejándonos a las madres solas y rezando por ellos”.

Tía Gloria explicó que hace seis años uno de sus hijos, Gustavo, retornó al terruño, por ello recuperó parte de su familia; sin embargo, aún hoy continúa esperando que su hijo Juan Carlos entre por la puerta de la casa y a quien desde hace más de 20 años no lo ve.

“Crecieron siempre a mi lado, como madre les di todo lo que pude, los saqué adelante, mal que bien, pero sobresalieron, ahora son hombres derechos. Desde que se fueron me quedé sola, ahora sé que, con la voluntad de Dios, algún día vamos a estar juntos”. 

“Siento que cumplí como labor de madre de criarlos para ser hombres de bien, porque son honrados y trabajadores, recuerdo que cuando estaban chiquitos eran tremendos, ahora son responsables con sus esposas y sus hijos, además conmigo, siempre están al pendiente de mí y eso siempre se los voy agradecer”, comentó tía Gloria.


 

Relacionadas: