Paramédicos: el riesgo de ayudar a los demás en tiempos de Covid-19
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Paramédicos: el riesgo de ayudar a los demás en tiempos de Covid-19

La familia me regaña por salir a la calle, pero también entienden que es mi trabajo, detalla paramédico

Paramédicos: el riesgo de ayudar a los demás en tiempos de Covid-19 | El Imparcial de Oaxaca

Algo que tiene muy claro la paramédico Judith Treviño Arriaga en estos tiempos de epidemia, son dos cosas que guían su vida diaria: el amor por su familia y el respeto a su trabajo.

Con casi tres años de prestar servicio en diversas zonas de la capital en donde requieran apoyo de primeros auxilios, conoce los riesgos, pero como los de ahora (contagio), no los esperaba.

“El riesgo en estos momentos es que las personas nos engañen en cuanto a síntomas para que acudan al domicilio, por ejemplo, han reportado paro cardíaco y cuando se llega, lo que presenta es otra cosa y no podemos llegar desprotegidos”, expone.

De lentes de protección, guantes y cubrebocas, detalla que ha sido fundamental incrementar la seguridad personal, porque los fundamental es protegerse y ver por la familia.

Sostiene que a raíz de la etapa de aislamiento social en el estado y en la capital han disminuido los accidentes en la calle, pero se han trasladado a las casas “porque están todos reunidos y es difícil controlar a todos”.

Relata que antes de la contingencia por el nuevo coronavirus llegaban a atender de 10 a 15 llamados al día, pero ahora con la situación que se vive a nivel nacional se redujo a un 50%.

Incluso revela que por la psicosis que se vive en la sociedad, los adultos mayores presentan importantes variaciones en la presión arterial, aunado a la glucosa y otros padecimientos.

Algo que ha observado también es que la mayor parte de las personas se la pasan expuestos a las noticias tanto en la televisión como en las redes sociales y eso no contribuye a mejorar su salud y estado de ánimo.

“Su sistema nervioso está totalmente alterado y eso hace que se agudicen los padecimientos y la recomendación es apagar la televisión y escuchar música o leer un poco”, añade.

La joven admite que hay muchísimas personas que no pueden darse el lujo de quedarse en su casa, simplemente porque no podrían traer el sustento para su familia; “si salimos bien protegidos evitamos más contagios”.

“Vemos en la calle a personas estornudando y tosiendo, sin cubrebocas, pero si ellos no se protegen, nosotros como ciudadanos debemos tomar la iniciativa y no esperar a que alguien más lo diga o lo haga por ellos”, sostiene.

El reclamo 

La mirada busca otro punto cuando habla de su familia y del porqué no quedarse en estos momentos de riesgo de contagio por Covid-19.

Pero lo justifica en su amor por su labor como brigadista y sobre todo por la solidaridad con las personas, al ser una profesión de doble riesgo pero que les gusta desempeñar.

En su opinión falta mucho por verse y atenderse.

“MI familia es grande, tengo a mis padres, hermanos y sobrinos, es difícil lidiar con este tema en estos momentos, porque si bien les agrada que ayude a las personas, les desagrada que me ponga y los ponga en riesgo”, revela.

En cuanto llego a casa me quito los zapatos, la ropa, me aseo y no tengo contacto personal con mis seres queridos hasta que me baño y aseo todo, los cuido mucho porque significan todo, expresa.

Lo que viene –dice- (fase III) será muy difícil para la sociedad oaxaqueña, porque no todos se pueden quedar en casa, 50 0 100 pesos que saques al día es para el sustento familiar y si no los llevas, qué vas a comer”, cuestiona.

“Se vienen días difíciles y lamentablemente, ni sociedad ni gobierno estamos preparados”, cierra la charla, mientras se enfila a la zona norte de la capital para atender una persona con caída de su propia altura.

 

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