Mientras Priscilla continúa su paso por el Pacífico frente a Baja California Sur, una nueva amenaza meteorológica ha surgido en la región: la tormenta tropical Raymond, la cual se formó oficialmente este jueves a las 12:10 horas, según el Servicio Meteorológico Nacional (SMN).
Este nuevo fenómeno se localiza a 110 kilómetros al sur de Técpan de Galeana y a 185 km al sur-sureste de Zihuatanejo, Guerrero, con vientos sostenidos de 55 km/h y rachas de hasta 75 km/h, moviéndose hacia el oeste-noroeste a 22 km/h.
RAYMOND PODRÍA TOCAR TIERRA EN BAJA CALIFORNIA SUR
De acuerdo con el pronóstico del SMN y el Centro Nacional de Huracanes de Estados Unidos, Raymond tiene un alto potencial para evolucionar a ciclón tropical, afectando con lluvias intensas, oleaje elevado y rachas de viento a los estados de:
- Oaxaca
- Guerrero
- Michoacán
- Colima
- Jalisco
El pronóstico también indica que podría tocar tierra como depresión tropical en Baja California Sur el 12 de octubre, y degradarse a tormenta post-tropical en Sonora el 13 de octubre.
PRISCILLA SIGUE ACTIVA FRENTE A BAJA CALIFORNIA
Por su parte, la tormenta tropical Priscilla continúa desplazándose mar adentro, a 265 km al oeste-suroeste de Cabo San Lázaro, con vientos de hasta 95 km/h. Aunque no representa un impacto directo en tierra firme por ahora, ha generado olas gigantes que ya han sido reportadas en sitios turísticos como Puerto Vallarta. En consecuencia, afectando actividades pesqueras y turísticas.
UN PACÍFICO CON NOMBRES Y ROSTROS
Con Raymond, ya son 17 los ciclones tropicales formados en el Pacífico en 2025, incluyendo nombres como Alvin, Bárbara, Gil, Kiko, Narda y Priscilla. Aún restan otros siete por nombrarse: Sonia, Tico, Velma, Wallis, Tina, York y Zelda, según la lista oficial.
LLAMADO A LA PREVENCIÓN, NO AL PÁNICO
Aunque no se han activado evacuaciones, las autoridades de Protección Civil han exhortado a la población costera a mantenerse informada y seguir las recomendaciones oficiales. En particular, se pide precaución extrema en actividades marítimas, zonas de riesgo de deslaves y comunidades vulnerables ante posibles cortes de caminos o crecidas de ríos.










































