A un día del aniversario número 11 de la desaparición de los 43 normalistas de Ayotzinapa, la protesta volvió a encenderse —literalmente— frente al Campo Militar 1, una de las instalaciones señaladas por los padres de los estudiantes como clave en el caso Iguala.
Durante la jornada de este jueves 25 de septiembre, estudiantes de la Normal Rural de Ayotzinapa incendiaron un camión de carga frente a la reja principal del Campo Militar, lanzaron petardos y realizaron pintas con mensajes políticos y demandas de justicia.
El camión calcinado transportaba bebidas hidratantes. Fue incendiado cerca de las 13:00 horas y sofocado por elementos del Heroico Cuerpo de Bomberos alrededor de las 13:15. Hasta el momento, no se reportan personas detenidas.
MITIN DE PADRES Y BLOQUEO VEHICULAR
Previo al incendio del vehículo, los padres de los 43 encabezaron un mitin pacífico en la entrada del Campo Militar 1, ubicado sobre avenida del Conscripto, donde colocaron cartulinas con rostros de políticos relacionados con el caso Ayotzinapa y exigieron que el Ejército Mexicano entregue toda la información que aún mantiene reservada.
Alumnos y familiares bloquearon la avenida Conscripto con varios autobuses, generando el cierre total de la circulación desde aproximadamente las 12:00 horas. La protesta escaló gradualmente, pasando del mitin y las consignas a los actos de vandalismo.
LA CIUDAD SE PREPARA PARA LA JORNADA DEL 26
Desde la noche del miércoles 24, comerciantes del centro de la Ciudad de México, especialmente en inmediaciones de la Secretaría de Gobernación sobre Bucareli, comenzaron a proteger fachadas con madera y láminas ante la jornada de movilizaciones anunciada para este viernes 26 de septiembre.
Se espera una marcha multitudinaria encabezada por los padres de los 43, sobrevivientes, organizaciones sociales, colectivos y estudiantes de la Normal de Ayotzinapa, que partirá sobre Paseo de la Reforma hasta llegar al AntiMonumento a los 43, donde se realizará un acto político-cultural.
ONCE AÑOS SIN VERDAD COMPLETA
La protesta frente al Campo Militar 1 no es casual: los padres y sus abogados han reiterado que el Ejército tiene información clave sobre el paradero de los estudiantes y que no ha entregado ni los documentos ni la colaboración que prometió el gobierno federal.
A 11 años de la desaparición forzada, el caso sigue sin resolverse. Aunque ha habido detenciones de exfuncionarios, militares y miembros del crimen organizado, la narrativa oficial continúa fragmentada y la justicia, pendiente.
¿VIOLENCIA O DESESPERACIÓN?
Los hechos ocurridos este jueves reabren el debate: ¿es vandalismo o una expresión legítima de rabia tras 11 años de impunidad? Mientras algunos sectores condenan los actos violentos de los normalistas, otros recuerdan que el Estado no ha cumplido su promesa de esclarecer el caso.
Finalmente, el fuego frente al Campo Militar 1 no es solo una señal de protesta: es una advertencia de que el caso Ayotzinapa está lejos de apagarse.









































