El pueblo originario de San Juan Bautista Coixtlahuaca, perteneciente a la región chocholteca de Oaxaca, marcó un hecho histórico al presentar por primera vez el Himno Nacional Mexicano en su lengua materna Ngigua-Ngiba (chocholteco), durante un acto realizado en el Centro Cultural Los Pinos.
Este logro representa un avance significativo en la preservación y fortalecimiento de esta lengua originaria, considerada en riesgo de desaparición de acuerdo con el catálogo del Instituto Nacional de Lenguas Indígenas, instancia que coordinó la supervisión, traducción y validación de la adaptación del himno, tomando en cuenta su carácter poético y cívico.
La grabación fue realizada con el acompañamiento técnico de la radiodifusora cultural indígena XETLA La Voz de la Mixteca, perteneciente al Instituto Nacional de los Pueblos Indígenas, cuyo personal cuidó la calidad sonora, la correcta vocalización y la musicalización para lograr una versión adecuada y representativa.
Durante la ceremonia oficial, la maestra Norma Angélica Licona Alberto, directora general de Fomento Cívico e Identidad Nacional de la Secretaría de Gobernación, entregó al pueblo chocholteco el registro oficial del Himno Nacional Mexicano en lengua Ngigua-Ngiba, el cual podrá utilizarse en actos cívicos de la zona chocholteca.
Asimismo, la partitura con la adaptación silábica y musical fue entregada al ingeniero Eduardo Velasco Vargas, director de la Escuela Secundaria Técnica No. 59 de San Juan Bautista Coixtlahuaca, mientras que el registro de la traducción quedó a cargo del profesor Maximino Pérez Maldonado, responsable de la enseñanza de la lengua originaria en este plantel.
La interpretación estuvo a cargo de estudiantes de la Escuela Secundaria Técnica 59, quienes dieron voz a esta versión histórica en el acto público celebrado en Los Pinos, donde por primera vez se escucharon las estrofas del Himno Nacional Mexicano en lengua Ngigua-Ngiba en un evento oficial.
Autoridades educativas y comunitarias calificaron este acontecimiento como un momento trascendental para el pueblo chocholteco, ya que representa un motivo de orgullo y un paso firme en la preservación de su identidad lingüística y cultural, reafirmando el valor de las lenguas originarias como parte esencial del patrimonio de México.










































