El gobierno estatal y el municipio de Oaxaca de Juárez presentaron el inicio de una obra vial en la agencia de Trinidad de Viguera: un distribuidor vial con inversión de 279 millones de pesos, planteado como una solución al congestionamiento en uno de los accesos más conflictivos de la capital.
El proyecto contempla transformar la zona en un corredor de hasta ocho carriles, con la promesa de mejorar tiempos de traslado y reducir accidentes en lo que las autoridades describen como un “cuello de botella” histórico.
“Es un cuello de botella que quita el tiempo a las familias, a quienes trabajan, a quienes estudian”, afirmó el presidente municipal al presentar la obra, al destacar que el objetivo es pasar de una vialidad saturada a una infraestructura “moderna”.
PROMESAS DE MOVILIDAD VS. IMPACTO URBANO
El proyecto incluye dos puentes elevados, una rotonda de 30 metros de diámetro y la reorganización del tránsito en sentido México–Oaxaca y Oaxaca–México.
De acuerdo con la Secretaría de Infraestructuras y Comunicaciones, la obra beneficiaría a más de 270 mil personas y busca resolver un problema vial “añejo”. Sin embargo, especialistas urbanos han señalado en otros casos similares que este tipo de intervenciones, aunque agilizan el tránsito vehicular, pueden trasladar la congestión a otros puntos sin resolver de fondo el crecimiento del parque vehicular.
EL DISCURSO DEL ORDEN Y LA MODERNIZACIÓN
Durante la presentación, autoridades destacaron que el proyecto no solo es de concreto, sino de “tiempo, tranquilidad y confianza” para la población.
“Vamos a pasar de una vialidad colapsada a una vialidad moderna de ocho carriles”, señaló el edil, quien también resaltó el uso de tecnología para mostrar el diseño del proyecto mediante simulaciones digitales.
El plan incluye además la elevación del monumento a Benito Juárez, como elemento simbólico de la obra y de la entrada a la ciudad.
TRABAJO NOCTURNO Y CONTROL DEL TRÁNSITO
El gobierno municipal informó que se buscará ejecutar los trabajos en horarios nocturnos e incluso de manera continua para acelerar la obra y reducir afectaciones.
“Lo ideal es avanzar de noche… incluso trabajar 24 horas para terminar lo antes posible”, se expuso durante la presentación.
También se anunció la presencia permanente de elementos de la Policía Vial para orientar rutas alternas y reducir el impacto en la circulación durante la construcción.
UN DISTRIBUIDOR VIAL DE ALTO COSTO Y RETOS PENDIENTES
Aunque el proyecto es presentado como una solución integral, su magnitud abre interrogantes sobre los tiempos de ejecución, el impacto en la movilidad durante la construcción y la efectividad real para resolver el problema del tráfico en una de las zonas más transitadas de la capital oaxaqueña.
Las autoridades sostienen que la coordinación entre niveles de gobierno será clave para concretar la obra, que consideran una de las más importantes en décadas para la ciudad.









































