A marchas forzadas, como señaló la Secretaría de Obras Públicas del ayuntamiento capitalino, y con algunos retrasos, pues la obra debía concluir el 10 de julio, este domingo fueron inauguradas las cuatro calles de la segunda fase del programa Oaxaca Camina.
A la fecha, este programa suma más de 43 millones de pesos empleados en su prueba piloto (7.3 millones) y las dos etapas (23.5 y 12.3 millones, respectivamente), tanto en la ampliación de banquetas de cantera, señalética, construcción de bahías de carga y descarga, de rampas para personas con discapacidad, entre otros trabajos.
Los trabajos de la última fase comenzaron el 10 de mayo y de acuerdo con las autoridades municipales y estatales, durarían dos meses en concluirse. Sin embargo, las obras terminaron casi 10 días después, ya que el sábado, un día antes de la inauguración, seguía el retiro de materiales, colocación de señalética y otros trabajos finales.
De acuerdo con el ayuntamiento, en las cuatro calles intervenidas alrededor de los mercados hay nuevas luminarias, árboles, banquetas y mobiliario urbano.

Este lunes, de observó que aunque sí había nuevos árboles, el paso peatonal y vehicular se complicó en Las Casas, ya que los semáforos en la esquina con Flores Magón estaban descompuestos.
Para esta segunda etapa, el gobierno estatal trabajó en la ampliación de banquetas en la segunda calle de Las Casas y segunda calle de Aldama, ambas ubicadas frente al Mercado Benito Juárez. Por su parte, el ayuntamiento capitalino trabajó en la primera calle de Las Casas y la primera calle de Colón.
En esta ocasión, a diferencia de la prueba piloto y la primera etapa, hubo recursos públicos municipales y estatales. En las anteriores solamente estatales.
A través de un boletín, el Instituto del Patrimonio Cultural del Estado de Oaxaca (Inpac) informó que “este proyecto contempló bahías de ascenso y descenso exclusivas para personas con discapacidad, bahías de carga y descarga para el comercio, elaboración de líneas guías para personas con discapacidad visual.
“Asimismo, la integración de biciestacionamientos sobre banquetas, reintegración de bolardos, mobiliario urbano, vegetación, señalética horizontal y vertical que se ha traducido al variante zapoteco de Mitla gracias a la colaboración con el Instituto de Lenguas Originarias de Oaxaca”.









































