El incumplimiento del ayuntamiento capitalino en el pago de aguinaldos a sus miles de trabajadores convirtió esta semana a la ciudad de Oaxaca en una urbe paralizada por múltiples de bloqueos que afectaron a miles de habitantes de la zona conurbada. La basura se fue acumulando por toneladas en calles, parques, jardines, la Central de Abasto y demás espacios públicos de la capital. La ciudad, especialmente su centro histórico, se convirtió en un tiradero a cielo abierto, en una temporada vacacional en la que se esperaba una derrama económica de más de 300 millones de pesos.

La causa de la crisis fue la falta de recursos para cumplir con sus obligaciones laborales, diría en el cuarto día de protestas el presidente municipal, Oswaldo García Jarquín, ausente en las mesas de diálogo con el Sindicato Independiente 3 de Marzo y los otros cuatro unidos (Autónomo, Libre, 12 de Septiembre y el adherido a la Confederación Revolucionaria de Obreros y Campesinos, CROC). Fue en la sesión de cabildo donde el edil explicó que, con la ayuda del gobierno estatal, se habían gestionado adelantos de participaciones municipales por parte de la Federación. Pero también, que para cumplir con las obligaciones patronales eran necesarios más de 80 millones de pesos.

De estos, alrededor de 70 millones de pesos son recursos municipales, aseguró García Jarquín, además de señalar que de tal cifra poco más de 44 millones son devolución del Impuesto Sobre la Renta (ISR) por parte del Servicio de Administración Tributaria (SAT).

Entre las promesas hechas durante la noche del miércoles y el jueves, se esperaba que alrededor del mediodía de este viernes, los miles de sindicalizados empezaran a recibir sus pagos. Algunos, con aguinaldos por 85 días de salario, mientras que otros, por 75 días.
Los 327 policías viales y administrativos de esa subdirección también iban a recibir su pago durante el viernes.

Sin embargo, aún quedaban pendientes los miles de empleados bajo el régimen de confianza, de quienes se contemplaba tener cubierta la prestación a más tardar el próximo martes 28 de diciembre.
La tarde del jueves, aseguró el edil capitalino, ya se habían depositado los más de 14 millones de pesos que por concepto de saneamiento financiero se había comprometido el estado. “No los 200 millones de pesos que han comentado”, apuntó el concejal. La noche y mañana del jueves, el gobernador del estado, Alejandro Murat Hinojosa, había informado que por adeudos salariales y de aguinaldos, el ayuntamiento capitalino mantenía una deuda de 200 millones de pesos.

El caos y crisis se dejaron ver desde la tarde del 20 de diciembre, día límite para el pago de la prestación. Fue el Sindicato Independiente 3 de Marzo, que aglutina a unos 1,500 trabajadores de limpia, recolección de basura, bacheo y otros servicios municipales, quienes emprendieron los primeros bloqueos viales. El martes 21 por la mañana se sumaron los sindicatos Libre, Autónomo, 12 de Septiembre y el adherido a la CROC.

A partir de entonces imperó el caos, sin garantías de libre tránsito para la sociedad. El cierre de oficinas municipales, de calles del centro histórico, de instituciones bancarias y tiendas departamentales acrecentó la crisis que ayer volvió a estallar con nuevos bloqueos y conatos de riña entre sindicalizados.

La cancelación de la Noche de Rábanos (de la que el gobierno estatal dijo que se debió a la nueva variante del coronavirus y los riesgos de contagio) y de reservaciones de turistas estuvieron enmarcados en la movilización

Hasta la tarde de ayer el clima de incertidumbre y de violencia se sumaron a este caos, luego del conato de riña entre sindicalizados del 3 de Marzo y los de los otros cuatro entes.















































