Río Salado, un foco de infección ; prevalece amenaza ante lluvias | El Imparcial de Oaxaca
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Río Salado, un foco de infección ; prevalece amenaza ante lluvias

Este afluente está convertido en un canal de aguas negras, con podredumbre y fétidos olores


Río Salado, un foco de infección ; prevalece amenaza ante lluvias | El Imparcial de Oaxaca

Como el de un basurero y un canal de aguas negras, ese es el aspecto que guarda el río Salado en al menos dos kilómetros de longitud, en su paso por el municipio de Oaxaca de Juárez y las colindancias de este con Santa Lucía del Camino y San Antonio de la Cal. 

Uno de los dos mayores afluentes de la zona conurbada despide olores fétidos y mantiene un riesgo constante para los habitantes de la zona, tanto por las enfermedades que de su contaminación pueden detonarse como por la inseguridad en sus riberas.

En noviembre de 2020, la Comisión Nacional de Derechos Humanos (CNDH) emitió una recomendación para el rescate del río Atoyac y sus afluentes, dirigida a la Comisión Nacional del Agua (Conagua), gobierno del estado y otras dependencias de la entidad y 28 municipios. En el documento se refirió también a la necesidad de que la Conagua recorriera ambos afluentes para revisar las descargas sanitarias en él y aplicar la ley y sanciones correspondientes.

Sin embargo, a varios meses de la recomendación 57/2020, en el río Salado son perceptibles diversas descargas de aguas negras, que no solo dan un mal aspecto al río sino muestran un alto grado de contaminación del mismo.

A la par de estas descargas, las riberas del afluente están llenas de basura y escombros. Además de maleza y pastizales con los que incluso algunos caballos se alimentan. “Vienen a tirar ahí la basura”, cuenta Josefina, vecina de la calle 16 de agosto, en la colonia Cieneguita.

En torno al río y dentro de él es habitual ver botellas de plástico, escombro, ropa, jeringas, vidrios, además de calzado y tubos de pvc. En la superficie del agua se forma una capa densa y de aspecto graso. Aunque hay algunos letreros sobre la prohibición de tirar basura, la indicación es burlada por la sociedad.

Josefina señala que el servicio de recolección en la zona es deficiente, pues solo se da dos veces a la semana. Asimismo, considera que el grado de contaminación del río aumentará con las lluvias, pues estas arrastran los desechos y provocan el colapso de las coladeras en la red pluvial, algo que ya ha ocurrido.

A la par del riesgo de enfermedades, en que Josefina y otra vecina coinciden, los olores que se desprenden del río resultan insoportables en esta colonia. “Huele muy feo; bastante en tiempos de calor, más al mediodía, ya en las lluvias no es tanto”, señala Angélica, quien apunta a un riesgo de enfermedades gastrointestinales y respiratorias por la contaminación.

Por su parte, Josefina considera que la inseguridad es otro de los males en la zona, en donde hay bodegas de materiales de construcción y es un paso casi obligado para quienes deben ir de Símbolo Patrios hacia el Rosario, la agencia Cinco Señores u otras de Oaxaca de Juárez y Santa Lucía.