Por Mateo Hernández
Los hechos ocurrieron sobre el patio de maniobras de la estación ferroviaria, al filo de las 20:00 horas, justo en la bodega de la empresa COMSA.
Los trabajadores que se encontraban en el lugar, justo al término de sus labores cotidianas, vieron la sombra de un pequeño infante que les pasaba muy cerca de dónde se encontraban reunidos, ya para retirarse a sus respectivos hogares.
Ambos compañeros subieron al autobús sin encontrar nada extraño, hasta que de repente la figura de un infante de al menos 6 años de edad se les apareció.
Luego del susto que se llevaron, los obreros le pidieron bajara del camión, a lo que el niño se negaba, para convencerlo le compraron un refresco y una frituras, y fue así que lograron que bajara de la unidad de personal, mientras esperaban a los oficiales en turno, ambos compañeros intentaron preguntarle sus generales al niño, sin que pudieran convencer al niño de decir una sola palabra, ya que sólo contestaba con movimientos de cabeza como si o no.
A la llegada de los uniformados, nada fue diferente, el niño no expresaba ni una palabra y fue hasta que lo compartieron en redes sociales que pudieron identificar de quien se trataba.
Lo sorprendente del caso es que él niño huyó de casa, ubicada en el barrio Picacho, y cruzó el puente del ferrocarril hasta llegar a la colonia Estación, lugar donde fue encontrado por los obreros.
Poco después de haber sido subido el caso a las redes sociales, apareció una persona que dijo ser su primo, segundos después una pareja a bordo de una camioneta aseguró ser los padrinos del menor.
Por protocolos, los uniformados le pidieron a los que reclamaban al niño que debían llenar los formatos correspondientes en el DIF municipal, lugar a donde se dirigieron posteriormente.











































