Este viernes 19 de septiembre, Corea del Sur expresó su inquietud ante el plan arancelario propuesto por México, al señalar que sus medidas se asemejan a las adoptadas recientemente por Estados Unidos. Así lo declaró el ministro de Exteriores surcoreano, Cho Hyun, durante una conferencia de prensa en el Club de Corresponsales Extranjeros de Seúl.
“La decisión de México de adoptar medidas arancelarias de manera similar a Estados Unidos fue recibida con gran atención”, afirmó Cho, marcando un tono diplomático pero claramente vigilante.
La preocupación gira en torno a la intención de México de imponer aranceles de hasta el 50% a productos provenientes de países sin tratados de libre comercio, incluida Corea del Sur.
EMPRESAS SURCOREANAS EN ALERTA
Aunque el nuevo paquete arancelario aún debe ser aprobado por el Congreso mexicano —con fecha límite al 15 de noviembre y entrada en vigor en 2026—, las empresas surcoreanas ya están evaluando el posible impacto.
“Seguimos en la etapa de examinar y revisar de cerca qué tipo de desventajas podrían enfrentar las empresas surcoreanas”, agregó Cho.
Corea del Sur cuenta con una fuerte presencia industrial en México, especialmente en los sectores automotriz y de electrodomésticos. Compañías como Hyundai y Kia en el rubro automotriz, y gigantes como Samsung y LG en tecnología y línea blanca, se han beneficiado durante años del acceso preferencial al mercado mexicano gracias al Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC), aunque Corea del Sur no forma parte del acuerdo.
MÉXICO BUSCA DEFENDER SU INDUSTRIA, PERO GENERA TENSIÓN
Según autoridades mexicanas, el plan de aumentar los aranceles busca proteger la industria nacional de prácticas de dumping, particularmente en sectores clave como el automotriz, la producción de acero, aluminio y electrodomésticos. Sin embargo, esta política podría tener consecuencias no deseadas en sus relaciones comerciales, especialmente con economías asiáticas.
China también se pronunció en días recientes, recordando a México la importancia de su relación bilateral y expresando el deseo de que “no se afecte la cooperación” entre ambos países.
INCERTIDUMBRE EN PLENO BLOQUEO COMERCIAL
La crítica de Seúl ocurre en un contexto especialmente tenso: Corea del Sur aún enfrenta obstáculos para formalizar un acuerdo con Estados Unidos que le permitiría reducir del 25% al 15% los aranceles sobre automóviles surcoreanos exportados al país norteamericano. Con este nuevo frente abierto en América Latina, Seúl se ve forzada a recalcular sus estrategias.
Por ahora, el Ministerio de Comercio surcoreano ha recordado que, en los aumentos arancelarios implementados en 2023 y 2024, las empresas del país lograron mantener cierta protección gracias a programas de exención vigentes en México. No obstante, con un cambio normativo de esta magnitud en camino, esa seguridad podría estar en riesgo.
UNA DECISIÓN QUE PUEDE COSTAR CARO
La equiparación del plan arancelario mexicano con las políticas comerciales más agresivas de Estados Unidos refleja no solo una estrategia nacionalista en defensa de la industria local, sino también un posible giro proteccionista que podría alterar significativamente la dinámica comercial con países clave de Asia.
En resumen, la reacción de Corea del Sur, aunque mesurada, es una señal clara de que las decisiones de México están siendo monitoreadas de cerca. Si bien el objetivo es proteger a la industria nacional, el riesgo de tensionar relaciones con potencias económicas aliadas no es menor. México deberá equilibrar con cautela su política comercial para evitar que el remedio sea peor que la enfermedad.










































