La histórica editorial argentina Ediciones de la Flor, que por más de medio siglo publicó en el país a “Mafalda”, la irreverente niña de historieta que odiaba la sopa, amaba a Los Beatles y siempre preocupada por las crisis del mundo, cierra tras 60 años de existencia. “La noticia es exacta y los motivos son múltiples”, dijo la directora del sello, Kuki Miller. La despedida no tuvo anuncios formales ni posteos en redes. Se trató de un final comunicado en el stand de Ediciones de la Flor en la 50ª Feria Internacional del Libro de Buenos Aires que se lleva a cabo del 23 de abril al 11 de mayo.
“Es nuestra última feria, y nuestro último año de actividad”, señala el lacónico cartel que, entre otros aspectos, enumera los cambios de la industria editorial, la tecnología y la economía argentina. La industria editorial de este país supo ser muy pujante y diversa. La era de Javier Milei y su política económica le ha asestado un golpe demoledor. Las ventas de libros han caído un 40%.
Pero además han aumentado los costos fijos de las librerías, lo que ha llevado al cierre de algunas casas históricas en la ciudad de Buenos Aires. Ediciones de la Flor ha conocido otros momentos de gravedad y siempre pudo remontarlos sobre la base de un catálogo que no estaba expuesto a la lógica de las modas: “Mafalda”, las otras viñetas de Joaquín Lavado, Quino, su autor, las novelas y cuentos de Rodolfo Walsh, uno de los grandes escritores de la segunda mitad de siglo, desaparecido durante la última dictadura militar (1976-83), y otro de los clásicos de la editorial, Roberto Fontanarrosa.
Además, fue el primer hogar en Argentina de “El nombre de la rosa” de Umberto Eco, en una edición compartida con Lumen. El declive inexorable de la editorial obedece al hecho de que en los últimos años varios de los propietarios de la obra de los autores más importantes “eligieron otros rumbos”.
El golpe del que el sello independiente no pudo reponerse fue la decisión en 2025 de los herederos de Quino decidieron mudar toda su obra a la multinacional Penguin Random House en busca de mayor distribución regional. “Lamentamos que, por decisión de sus sobrinos herederos, no podamos continuar cuidando su obra como lo hemos hecho desde que nos eligió como su casa”, decía la editorial en un posteo en redes de mediados del año pasado, cuando la obra estaba por cambiar de manos.
Mafalda llega al universo del streaming
A más de medio siglo después de convertirse en un icono cultural global, Mafalda está lista para dar el salto definitivo al universo del streaming. Netflix prepara una ambiciosa serie animada que no solo busca reintroducir al personaje a nuevas generaciones, sino también reconectar con quienes crecieron con las viñetas de Quino. Y todo apunta a que será uno de los proyectos más especiales de los próximos años.
Detrás de esta adaptación está Juan José Campanella, uno de los nombres más respetados del cine argentino. El director de El secreto de sus ojos no solo lidera el proyecto, sino que también ejerce como guionista y showrunner, asegurando una mirada cuidada y fiel al espíritu original. La producción contará además con figuras clave de la animación como Gastón Gorali, lo que refuerza la ambición de crear una serie que esté a la altura del legado de Mafalda.
La serie será una adaptación animada de las historietas originales, respetando el universo creado por Quino, pero con una estética actualizada y una narrativa pensada para el público de hoy.
Se espera que incluya a todos los personajes clásicos, como Felipe, Manolito, Susanita o Miguelito, y que mantenga ese tono tan característico: una mezcla de humor, crítica social y reflexiones profundas vistas desde la mirada de una niña.
Además, la primera imagen oficial ya ha dejado pistas del enfoque visual: una animación cuidada, con iluminación cinematográfica y un diseño que conserva la esencia original.
Aquí viene la parte menos clara: no hay una fecha definitiva cerrada. Algunas previsiones iniciales apuntaban a 2026. Sin embargo, las informaciones más recientes sitúan su estreno en 2027. Lo que sí está confirmado es que el proyecto ya está muy avanzado, con primeras imágenes oficiales y una estrategia clara dentro del catálogo internacional de Netflix.
En plena era de remakes y reboots, la llegada de Mafalda a Netflix tiene algo diferente: no se trata solo de revivir un clásico, sino de reinterpretar un símbolo generacional con un lenguaje contemporáneo.
Y si hay algo claro, es que el mundo actual con sus contradicciones, conflictos y debates sigue necesitando más que nunca la mirada incómoda, lúcida y brillante de Mafalda. Porque, como diría ella, quizá el mundo sigue estando patas arriba… pero ahora tendrá nueva voz para decirlo.










































