Este martes, 31 de agosto, a la edad de 52 años falleció el muralista y artista plástico Francisco López Monterrosa, después de luchar varias semanas contra el Covid-19.
La noticia la confirmaron amigos cercanos al artista y la comunidad cultural del Istmo de Tehuantepec, que se conmocionó con el anuncio en las redes sociales por la partida del juchiteco con más de 40 años de carrera consolidada y creador de toda una corriente pictórica en Oaxaca.
SOBRE EL ARTISTA
Francisco López Monterrosa nació el 10 de octubre de 1968 en la Heroica Ciudad de Juchitán de Zaragoza, en el seno de una familia humilde y trabajadora. A temprana edad, descubrió su gran pasión por los colores y la magia que estos transmitían encontrando en ellos su gran misión: plasmar e interpretar todos sus sueños.
Para perfeccionar su arte, estudió en la Escuela de Bellas Artes de la Universidad Autónoma Benito Juárez de Oaxaca (UABJO) en la ciudad de Oaxaca. Fue alumno del artista Shinzaburo Takeda, quien posteriormente lo invitó a realizar un mural en la prefectura de Chiba, en Tokio, Japón; además colaboraron para el Mural del Paraninfo de la Facultad de Leyes de la UABJO.
Se instruyó, también, en la Facultad de Artes Plásticas de Nagoya, Zokey en Japón, donde perfeccionó su trazo en la gráfica. En su regreso a México se instaló entre la ciudad de Oaxaca y Juchitán; en la segunda ciudad instaló un taller de gráfica donde compartió sus conocimientos con los jóvenes creadores que buscaban en la técnica nuevas formas de expresarse.
Su obra estuvo influenciada por grandes pintores universales como Leonardo da Vinci, Rafael Sanzio, Miguel Ángel, Salvador Dalí, René Magritte, Man Ray. Sin embargo, encontró en su gran maestro, Shinzaburo Takeda, la guía perfecta para desarrollar sus habilidades, convirtiéndose en uno de los máximos exponentes del arte surrealista de los últimos tiempos.
A sus 52 años el artista plástico seguía perfeccionando su técnica, buscaba aportar su enseñanza a las próximas generaciones para mantener siempre vivo el sueño de contribuir con su influencia al arte universal.
El artista dejó un gran acervo pictórico en colecciones privadas y públicas; además de la influencia de su trabajo a una generación de jóvenes creadores del Istmo de Tehuantepec.