Lo que parecía una tarde tranquila en los Valles Centrales se transformó en una escena de guerra. El estallido de un polvorín clandestino ubicado en la calle Los Pinos dejó como saldo un joven mutilado y una comunidad sumida en el pánico. El estruendo, que se sintió con fuerza hasta el fraccionamiento Villas San Miguel, fue el inicio de un incendio que amenazó con devorarlo todo a su paso.
LOS HECHOS: ENTRE EL HUMO Y LA TRAGEDIA
Al interior de un inmueble utilizado para la fabricación irregular de fuegos artificiales, la pólvora traicionó a sus manipuladores. Cerca de la noche del miércoles 18 de febrero, una detonación masiva redujo a escombros parte de la estructura.
En el epicentro del desastre se encontraba Dionicio, presunto dueño del taller, quien milagrosamente salió ileso. Sin embargo, su trabajador, Javier C. L., de 27 años, no corrió con la misma suerte: el impacto le provocó el desprendimiento de la mano izquierda y quemaduras de tercer grado que lo mantienen al borde de la muerte.
DAÑOS Y VERSIONES DE LOS TESTIGOS
La onda expansiva no se detuvo en las paredes del taller. Vecinos relataron escenas de terror al ver cómo el fuego se extendía rápidamente hacia terrenos baldíos y alcanzaba el aserradero “La Asunción”, sitio que ya arrastra cicatrices de un incendio devastador ocurrido hace apenas un año.
“Se escuchó un golpe seco que hizo vibrar las ventanas y luego solo vimos la nube negra”, comentó un residente, mientras otros buscaban desesperadamente a los responsables, quienes operaban en la total ilegalidad.

OPERATIVO DE EMERGENCIA
Al lugar arribaron elementos de Protección Civil, corporaciones policiacas y el Heroico Cuerpo de Bomberos de Oaxaca (HCBO), quienes tras una intensa jornada lograron controlar las llamas que amenazaban con propagarse a las viviendas cercanas. Paramédicos brindaron los primeros auxilios a Javier y lo trasladaron de urgencia bajo un pronóstico reservado.
CONTRASTE OFICIAL: LA GRAVEDAD ES MAYOR
Aunque los primeros informes policiales mencionaban quemaduras graves y la pérdida de una extremidad, el Gobierno de Oaxaca, a través del Centro Regulador de Urgencias Médicas (CRUM), reveló una cifra aún más alarmante: el joven presenta quemaduras en el 90% de su cuerpo. Actualmente, se encuentra bajo cuidados de especialistas en el Hospital General “Doctor Aurelio Valdivieso”.
Hasta el momento no se reportan personas detenidas, pero las autoridades ya investigan la responsabilidad del propietario ante la falta de permisos oficiales para manejar material explosivo, una negligencia que hoy tiene a un joven entre la vida y la muerte.






































