México enfrenta un nuevo desafío de salud pública. Al reciente aumento de casos de sarampión se suma ahora un repunte en los contagios de viruela símica (Mpox). Según el último informe epidemiológico federal, durante las primeras cuatro semanas de 2026 se han confirmado 12 contagios, una cifra que ya supera los registros del mismo periodo del año anterior.
CDMX: EL EPICENTRO DEL NUEVO BROTE DE MPOX
La Ciudad de México se mantiene como la entidad más afectada, concentrando el 66% de los casos nacionales (8 de los 12 confirmados). La densidad poblacional y la alta movilidad de la capital facilitan la propagación y, al mismo tiempo, la detección oportuna de este virus.
Distribución de casos por estado:
Ciudad de México: 8 casos.
Yucatán: 2 casos.
Puebla: 1 caso.
Quintana Roo: 1 caso.
De acuerdo con las autoridades, el 100% de los pacientes detectados hasta ahora son hombres. Afortunadamente, no se han reportado fallecimientos vinculados a este incremento en lo que va del año.
COMPARATIVA: UN ARRANQUE DE AÑO MÁS INTENSO
La velocidad de transmisión ha mostrado un cambio notable respecto a 2025. Solo en la semana epidemiológica 4 (del 25 al 31 de enero) se notificaron 9 nuevos casos. Para ponerlo en perspectiva, en el mismo lapso del año pasado apenas se habían documentado dos contagios en todo el país.
SÍNTOMAS CLAVE: ¿CÓMO IDENTIFICAR LA VIRUELA SÍMICA?
La enfermedad, que suele tener una duración de dos a cuatro semanas, presenta un cuadro clínico que evoluciona de la siguiente manera:
Fase inicial: Fiebre, dolor muscular intenso e inflamación de los ganglios linfáticos.
Fase eruptiva: Aparición de lesiones cutáneas (erupciones) que pueden extenderse por todo el cuerpo.
Cicatrización: Las lesiones sanan progresivamente hasta desaparecer.
Nota médica: Aunque los casos recientes en México han sido catalogados como “cuadros leves”, la vigilancia epidemiológica se mantiene activa para evitar una propagación masiva.
RECOMENDACIONES DE SALUD
La Secretaría de Salud reitera el llamado a la población para acudir a valoración médica inmediata ante la presencia de síntomas, especialmente si hubo contacto cercano con alguna persona diagnosticada. La prevención y el aislamiento oportuno son las herramientas principales para frenar este repunte.










































