El obispo emérito de La Paz, Miguel Ángel Alba Díaz, falleció este lunes a los 75 años de edad por complicaciones en su salud. La Conferencia del Episcopado Mexicano, a través de un comunicado de prensa fechado este primero de febrero en la Ciudad de México, informó que “con esperanza en la resurrección, comunicamos que nuestro hermano, Miguel Ángel Alba Díaz, obispo emérito de La Paz, en Baja California, ha sido llamado hoy a la Casa del Padre”.
El 31 de enero de este año, la Nunciatura Apostólica en México dio a conocer que, a través de la Secretaría General de la Conferencia del Episcopado Mexicano, el Papá León XIV aceptó la renuncia de Miguel Ángel Alba Díaz al gobierno pastoral de la Diócesis de La Paz en Baja California Sur.
La Nunciatura Apostólica en México precisó que Miguel Ángel Espinosa Garza fue nombrado oficialmente como el nuevo obispo de la entidad, quien desde noviembre de 2022 se desempeñó como obispo coadjutor.
Cabe recordar que Miguel Ángel Alba Díaz dio voz a diversas causas en los últimos años, incluyendo la problemática de violencia que atravesaron comunidades pesqueras de Baja California Sur.
Fue rector en el seminario de Monterrey el cual llegó a contar con más de 500 seminaristas, y quienes lo conocieron recuerdan con admiración. No fue solo un administrador o académico, sino un verdadero padre y formador, con gran capacidad intelectual y profundo sentido pastoral.
Su paso por Oaxaca
El 10 de junio de 1995 fue nombrado Obispo titular de Fessei y Obispo Auxiliar de la Arquidiócesis de Oaxaca, tomando posesión el 25 de julio del mismo año. En esta etapa, su ministerio episcopal se caracterizó por una cercanía real con las comunidades, muchas de ellas ubicadas en regiones de difícil acceso. Monseñor Alba Díaz visitó numerosas comunidades lejanas, a las que en no pocas ocasiones solo se podía llegar a caballo o caminando, compartiendo la vida, la fe y las dificultades de los pueblos, especialmente de las comunidades indígenas.
Su servicio a la Iglesia trascendió el ámbito local cuando fue elegido por la Conferencia del Episcopado Mexicano como miembro del Sínodo de los Obispos para América, celebrado en Roma del 16 de noviembre al 12 de diciembre de 1997, aportando su visión pastoral y su experiencia en contextos diversos de la Iglesia en México.
De los seis años en Oaxaca se le recuerda por su compromiso con las comunidades indígenas de Oaxaca y su acompañamiento a procesos sociales dentro de la iglesia.
El 16 de julio de 2001, Su Santidad San Juan Pablo II lo designó Obispo de la Diócesis de La Paz, Baja California Sur, misión que asumió con el mismo espíritu cercano y misionero. En esta diócesis, Monseñor Alba Díaz mantuvo una constante preocupación por llegar a todos, visitando también comunidades alejadas e islas, a las que únicamente era posible acceder en lancha, reafirmando su convicción de que ningún fiel debía sentirse olvidado.
Como Iglesia, añade el boletín, “pedimos a todos los fieles que eleven sus oraciones por su eterno descanso y manifestamos nuestras condolencias a sus familiares, amigos y fieles de la Diócesis de La Paz, en Baja California”.
El mensaje concluye con: “rogamos a nuestro Señor Jesucristo que lo reciba y premie con su Reino, por su generoso servicio y entrega pastoral en bien del pueblo encomendado; y a todos nosotros, los que todavía peregrinamos a la Casa del Padre, imploramos que nos conforte en esta tribulación con la esperanza de la Vida Eterna”.
Firman el comunicado el obispo de Cuernavaca, Ramón Castro Castro, y el obispo auxiliar de México, Héctor Pérez Villarreal, presidente y secretario general de la Conferencia del Episcopado Mexicano.
Miguel Ángel Alba Díaz nació el 23 de enero de 1951 en la ciudad de Monterrey, Nuevo León, por lo que, al momento de su muerte en la capital de Baja California Sur, contaba con 75 años de edad. Fue nombrado obispo de La Paz en agosto de 2001 y el 31 de enero de este año presentó su renuncia a esta encomienda. El sábado, integrantes de la Diócesis de La Paz pidieron a los fieles de la Iglesia Católica sus oraciones debido a la gravedad del estado de salud de Miguel Ángel Alba Díaz.
Lo despiden con repique de campanas
Este lunes, a las 17 horas, se anunció el repique de campanas en todos los templos de la Diócesis y su cuerpo será trasladado al Santuario de Guadalupe en esta ciudad de La Paz para su velación.
Para despedirlo, la Arquidiócesis de Antequera, Oaxaca, a través de un comunicado divulgado este lunes indicó:
“Con esperanza en la Resurrección comunicamos que nuestro hermano, Mons. Miguel Ángel Alba Díaz, Obispo Emérito de La Paz en Baja California Sur, ha sido llamado a la Casa del Padre.
Como Iglesia, pedimos a todos los fieles que eleven sus oraciones por su eterno descanso, y manifestamos nuestras condolencias a sus familiares, amigos y fieles de la Diócesis de La Paz en Baja California Sur.
Dale Señor, el descanso eterno. Y brille para él, la luz perpetua”.











































