Los futuros del gas natural estadounidense cerraron a la alza este jueves, luego de acumular un aumento cercano al 75 por ciento en apenas tres días, alcanzando su nivel más alto desde 2022, de acuerdo con un reporte de Bloomberg.
El alza está directamente relacionada con una intensa ola de frío que azota amplias regiones de Estados Unidos, principales mercados de consumo de combustible para calefacción, lo que ha obligado a los operadores financieros a cubrir posiciones bajistas y ha elevado la volatilidad del mercado.
UNA TORMENTA INVERNAL SIN PRECEDENTES
Más de 175 millones de personas enfrentarán nieve, lluvia, aguanieve y hielo durante el fin de semana, debido a temperaturas récord en las regiones central y oriental del país, en lo que se perfila como la mayor tormenta invernal de la temporada.
Las bajas temperaturas incrementan el riesgo de que el agua se congele dentro de los gasoductos, interrumpiendo la producción y las exportaciones, justo cuando el consumo se eleva por el uso intensivo de calefacción en los hogares.
VOLATILIDAD QUE NO SE VEÍA DESDE HACE AÑOS
Dennis Kissler, vicepresidente sénior de operaciones de BOK Financial Securities, subrayó la magnitud del fenómeno:
“Tendríamos que remontarnos a 2022, luego a 2018, para ver este tipo de volatilidad en los futuros del gas estadounidense”.
Los contratos para entrega en febrero cerraron en 5.045 dólares por millón de BTU, tras tocar un máximo intradía de 5.630 dólares, mientras que el avance semanal acumulado alcanza 62.6 por ciento, perfilándose como la mayor ganancia semanal en más de tres décadas.
RIESGO DE CONGELAMIENTOS EN LA CUENCA PÉRMICA
Randall Collum Jr., vicepresidente sénior de análisis de mercados en Wood Mackenzie, advirtió que las temperaturas previstas en la Cuenca Pérmica, que podrían descender hasta 12 grados bajo cero, elevan de forma significativa el riesgo de congelamientos en la producción.
“Tendremos una gran cantidad de gas ‘bloqueado’ en la Cuenca Pérmica, lo que provocará precios altos durante, al menos, la próxima semana”, estimó.
El especialista calculó que la producción afectada podría ubicarse entre 4 y 10 mil millones de pies cúbicos diarios, dependiendo de la severidad del evento climático.
¿IMPACTO PARA MÉXICO?
Aunque Collum descartó, por ahora, un riesgo directo para los ductos que transportan gas hacia México, reconoció que siempre existe la posibilidad de daños en infraestructura clave.
Por su parte, Oscar Ocampo, director de desarrollo económico del IMCO, señaló que es poco probable que se repita una crisis como la de 2021, gracias a medidas adoptadas por el Consejo de Fiabilidad Eléctrica de Texas (ERCOT). No obstante, advirtió riesgos financieros:
“Mientras la CFE mantenga exposición a estos niveles, existe un riesgo. Las heladas incrementan la volatilidad y elevan ese riesgo”.
UNA VULNERABILIDAD ESTRUCTURAL
La situación revive las alertas sobre la alta dependencia de México del gas natural estadounidense. En 2021, una crisis similar provocó pérdidas por 106.3 mil millones de pesos para la CFE.
El director de Pemex, Víctor Rodríguez Padilla, reconoció ante el Senado que esta dependencia representa un riesgo estratégico:
“La enorme dependencia que tenemos de los EU no es una simple dependencia, es vulnerabilidad; si nos cierran la llave, México se queda a oscuras”.
Con información de El Financiero










































