Lo que debía ser un procedimiento ginecológico ambulatorio sencillo se convirtió en una pesadilla para Vanessa Dib Velázquez, quien terminó con la amputación de ambas piernas tras un retiro de Dispositivo Intrauterino (DIU) en una clínica del IMSS en Querétaro.
COMPLICACIONES POR UN DIU MAL COLOCADO
Vanessa, entonces de 27 años, acudió a la clínica para retirar un DIU traslocado, una complicación poco frecuente en la que el dispositivo migró desde su posición normal en el útero hacia órganos cercanos como ovario, vejiga o colon, generalmente tras una perforación uterina inadvertida.
Según el testimonio de la víctima, el DIU fue extraído sin estudios de imagen previos, como ultrasonido o rayos X, y retirado con pinzas sin seguir los protocolos adecuados.
EL AGRAVAMIENTO DE LA SALUD DE VANESSA
Tres días después del procedimiento, Vanessa comenzó a experimentar dolor lumbar intenso. Al regresar a atención médica, fue diagnosticada únicamente con lumbalgia aguda, sin estudios complementarios. Su estado se deterioró rápidamente, presentando:
- Pérdida considerable de sangre
- Deshidratación severa
- Infección generalizada
Fue intubada, recibió transfusiones, sufrió un paro cardíaco y fue reanimada durante casi 30 minutos. Para salvarle la vida, los médicos tuvieron que extirparle el útero y un ovario, pero la infección avanzó tanto que finalmente, en octubre del 2018, se decidió amputarle ambas piernas, dejándola con discapacidad permanente.
CNDH CONFIRMA NEGLIGENCIA DEL IMSS
La Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH) concluyó que la atención proporcionada por el IMSS no fue oportuna ni adecuada, y que existieron omisiones graves en el diagnóstico y tratamiento inicial, lo que derivó en secuelas irreversibles para Vanessa.
Como parte de la reparación integral del daño, la CNDH ordenó que el IMSS:
- Brinde atención médica vitalicia
- Suministre todas las prótesis necesarias
- Atienda las secuelas físicas y emocionales de la víctima
INSUFICIENTE COMPENSACIÓN ECONÓMICA
A pesar de la recomendación emitida desde 2022, Vanessa denunció que el IMSS ofreció una compensación económica de aproximadamente 88 mil pesos, insuficiente incluso para cubrir una prótesis básica de rehabilitación.
En redes sociales, la mujer expresó su frustración:
“¿Eso valen mis piernas?”
Vanessa también señaló que, en algunos casos, se le ha negado atención médica, y que la demanda legal que presentó aún no tiene resolución definitiva.





































