Con un total de 7 mil 644 sismos ocurridos en el territorio oaxaqueño, Oaxaca fue el estado que concentró la mayor actividad sísmica durante el 2025.
De acuerdo con datos del Servicio Sismológico Nacional (SSN), de enero a diciembre de 2025 se registraron un total de 39 mil 871 sismos en todo el país, concentrándose principalmente en siete estados.
En primer lugar, se ubicó el estado de Oaxaca con 7 mil 644, le sigue Chiapas con 7 mil 527, después Baja California Sur con 7 mil 261, en Guerrero se contabilizaron 6 mil 425, en Michoacán 3 mil 454, en Baja California 2 mil 548 y Jalisco con mil 488.
En el 2025, a nivel nacional se registraron al menos 14 sismos que superaron la magnitud de 5.5, lo que generó la activación de la alerta sísmica de los que ocurrieron en los estados del sur.
De estos sismos considerados como fuertes, dos tuvieron su epicentro en el estado de Oaxaca, el primero el 15 de marzo de 2025 con una magnitud de 5.5 grados con epicentro a 15 kilómetros al sureste del municipio de Tlaxiaco.
El segundo tuvo una magnitud de 5.9, el cual se registró el 2 de agosto de 2025 con epicentro a 13 kilómetros al este del municipio de Tlacolula de Matamoros, en la Zona Metropolitana de Oaxaca.
En los registros del SSN de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) sobre la sismicidad histórica en la Costa de Oaxaca, destaca que la entidad oaxaqueña es uno de los estados con mayor sismicidad en la República Mexicana, en donde cada año se registra aproximadamente el 25 por ciento de los sismos del país.
El origen de esta sismicidad se debe al contacto convergente entre dos importantes placas tectónicas en donde la placa de Cocos subduce bajo la placa de Norteamérica. La interacción entre estas dos placas tiene lugar en la costa del Pacífico desde Chiapas hasta Jalisco.
El último terremoto en el estado de Oaxaca, se registró el 7 de septiembre de 2017 con una magnitud 8.2 grados que tuvo como epicentro en el Golfo de Tehuantepec, dejando severos daños y víctimas en varios municipios de la región del Istmo de Tehuantepec, el cual ocurrió al interior de la placa de Cocos.







































