La inseguridad en el Centro Histórico de la ciudad de Oaxaca volvió a evidenciarse con el robo de una pieza textil colectiva de alto valor simbólico y comunitario, elaborada para visibilizar la memoria y el deterioro del Río Atoyac.
El hecho ocurrió el pasado lunes 5 de enero, cuando un automóvil estacionado sobre la calle Andrés Quintana Roo, entre Humboldt y Berriozábal, fue abierto y de su cajuela sustrajeron la obra titulada “Memorias del Río Atoyac”, entre las 7:00 y las 9:00 de la noche.
UNA OBRA SIN VALOR COMERCIAL, PERO DE GRAN SIGNIFICADO
La pieza robada no es un objeto común. Se trata de un textil colectivo elaborado durante 2024 por el colectivo Hacer Tequio, con la participación de habitantes de al menos siete colonias aledañas al Río Atoyac. Quienes bordaron fragmentos que narran la historia, el deterioro y la urgencia de rescatar este afluente.
“El valor que tiene no es monetario, el valor que tiene es comunitario”, subrayó el colectivo en un mensaje difundido en redes sociales, donde también detalló que la obra está integrada por más de 50 piezas bordadas por distintas personas de la ciudad de Oaxaca y Valles Centrales.
El textil mide aproximadamente 1.5 metros de alto por 12.5 metros de ancho, y fue concebido como una herramienta de reflexión colectiva sobre el cuidado del agua, la biodiversidad y la cultura de paz.
DENUNCIA PÚBLICA Y LLAMADO A LA SOLIDARIDAD
Ante el robo, el colectivo Hacer Tequio recurrió a las redes sociales para solicitar el apoyo de la ciudadanía. Y lograr la recuperación de la pieza.
“Nuestro único interés es recuperar la pieza”, expresaron, al tiempo que ofrecieron una recompensa económica a la persona que la entregue.
En su publicación, el colectivo recordó que desde hace más de una década su trabajo se enfoca en “el fortalecimiento de la identidad biocultural, el ejercicio de los derechos culturales y la compartencia de saberes comunitarios”.
INSEGURIDAD QUE ALCANZA A LA CULTURA
El robo de “Memorias del Río Atoyac” no solo representa una pérdida material, sino una agresión directa al trabajo comunitario. Así como a los esfuerzos ciudadanos por preservar la memoria ambiental y cultural de Oaxaca.
El caso refleja una problemática persistente en la ciudad: la vulnerabilidad de proyectos culturales y sociales frente a la inseguridad cotidiana. Incluso en zonas céntricas y altamente transitadas.






































