En varios tramos de la supercarretera Barranca Larga-Ventanilla, persisten los derrumbes y deslaves que complican la circulación vehicular, por lo que recomiendan a los automovilistas circular con precaución.
La zona más afectada corresponde desde el kilómetro 41 hasta la zona de los túneles, en donde por tramos la circulación vehicular se reduce a un carril, incluso existe un paso provisional debido a un derrumbe que obstruye la vía
Por ello, para evitar accidentes como los que se han registrado recientemente, personal de Caminos y Puentes Federales (Capufe) instaló señalizaciones para invitar a las y los automovilistas a respetar y disminuir los límites de velocidad.
A comparación con los primeros meses de su apertura, cuando las maquinarias retiraban constantemente los derrumbes y deslaves, actualmente existen brigadas reducidas que se limitan en advertir a los automovilistas los riesgos que representa circular en la supercarretera.
Sin embargo, algunos conductores no respetan las indicaciones y circulan en altas velocidades que alcanzan los más de 100 kilómetros por hora, aumentando los riesgos de posibles choques o volcaduras.
En repetidas ocasiones, los diputados locales, así como las comunidades que se ubican en la micro región de los Coatlanes, Sierra Sur y la Costa oaxaqueña, han exigido a las autoridades federales reducir los costos para transitar por esta supercarretera debido a las pésimas condiciones en que se encuentra.
Aunque la vía de comunicación ha reducido el tiempo de traslado de la Costa hacia la ciudad de Oaxaca, el costo excesivo de hasta 234 pesos por caseta, también ha generado inconformidad entre las y los ciudadanos que diariamente transitan hacia la capital oaxaqueña.







































