Como cada 8 de diciembre, miles de fieles católicos celebraron y veneraron este lunes en el Santuario de Santa Catarina Juquila y en las diferentes comunidades de Oaxaca, a la imagen de la Inmaculada Virgen de Juquila
Según datos de la iglesia católica, con la llegada de más de 7 mil 800 peregrinaciones anuales, el Santuario de la Inmaculada Concepción que se ubica en el municipio de Santa Catarina Juquila, en la Sierra Sur de Oaxaca es la tercera más visitada a nivel nacional solo por detrás de la Basílica de Guadalupe y la Virgen de San Juan de Los Lagos en Jalisco.
Aunque las y los peregrinos arriban durante el transcurso del año caminando, en bicicleta, motocicleta, en autos particulares, en autobuses o en grandes grupos que llegan en camiones de carga, tan solo este 8 de diciembre se estima que arriban más de 25 mil personas para venerar y celebrar a la Virgen.
Por este motivo la Arquidiócesis de Antequera Oaxaca, considera este 8 de diciembre como una de las fechas más importantes para las y los creyentes, quienes acuden con flores, veladoras y diversas reliquias que cargan desde sus comunidades de origen o adquieren en el mercado de las reliquias en Juquila.
De la misma manera, miles de peregrinos transitan por la ruta de la fe que abarca desde las carreteras que se ubican en los límites con el estado de Puebla, la Carretera Federal 175 hasta llegar al Santuario.
Debido a la gran cantidad de personas que acuden al lugar, en diversas ocasiones los ingresos que dejan los peregrinos en el centro ceremonial del Pedimento han generado conflictos entre los comuneros de Santa Catarina y Santiago Yaitepec.
Pese a esta situación, las y los creyentes arriban cada año en el Santuario con la finalidad de agradecer a la Inmaculada por los favores concebidos, para pedirle por el bienestar familiar o simplemente para conocer uno de los lugares religiosos más venerados por las y los creyentes católicos.
Al encabezar la misa en el Santuario, el Arzobispo de la Arquidiócesis de Antequera Oaxaca, Pedro Vázquez Villalobos, pidió a las y los feligreses a la reconversión y hacer el bien para ayudar a los demás.
“Hoy ha venido a encontrarse con la Madre, con la Madre de Dios. Dedíquense a hacer el bien, no dañen a nadie, no te apartes de la amistad con Dios, vive buscando siempre el perdón y la misericordia, sé capaz de perdonar, no le niegues el perdón a nadie. Yo creo que eso nos dice Nuestra Madre, hoy, que hemos venido a encontrarnos con ella”.
“No puede regresar igual, a seguir haciendo lo mismo, pensando en cosas que no agradan a Dios. Usted regrese a su casa convertido, con un propósito de ser mejor, pero no solamente de un propósito acá en su cabecita, ¡no!, tome la decisión y dígase “de hoy en adelante, yo voy a ser así, voy a vivir así, voy a llevar la alegría a mi casa, ya han sufrido demasiado mis padres por la vida desordenada que yo, como hijo, he llevado. Ya basta de lágrimas de mis papás”… ya basta de lágrimas de los hijos, del esposo, de la esposa, ya basta de lágrimas, ya son suficientes”, apuntó.





































