La muerte del alcalde de Uruapan, Carlos Manzo, durante el Festival de Velas el 1 de noviembre de 2025, sigue generando conmoción en Michoacán. Lo que parecía un ataque aislado se ha revelado como un crimen planificado, con infiltración interna y participación de células delictivas.
UN ADOLESCENTE ARMADO Y UN ATENTADO PREMEDITADO
Manzo participaba en las festividades cuando fue interceptado por un menor de 17 años, quien le disparó a quemarropa. El adolescente, identificado como consumidor de anfetaminas y marihuana, murió en el lugar, junto con otros dos ejecutores, dejando sin testigos directos la motivación del ataque.
INVESTIGACIÓN REVELA INFILTRADOS Y VÍNCULOS CON CJNG
La Fiscalía General del Estado y la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana confirmaron que detrás del atentado se encuentra la célula “Los Erre”, ligada al CJNG. Se identificó un plan milimétrico, en el que se ofrecieron dos millones de pesos para ejecutar el homicidio.
Además, las investigaciones señalan la participación de un infiltrado dentro del equipo de seguridad del alcalde, quien habría filtrado información sobre sus movimientos, permitiendo que los jóvenes reclutados se colocaran en puntos estratégicos para disparar.
NINE DETENIDOS, UN PRÓFUGO Y EJECUTORES MUERTOS
Hasta la fecha, las autoridades han capturado a nueve personas vinculadas al caso:
- 2 operadores del CJNG, incluido Jorge Armando “El Licenciado”, presunto autor intelectual.
- 7 escoltas municipales, investigados por posibles omisiones y colaboración.
- 1 escolta prófugo, exmilitar y jefe de seguridad del alcalde, pieza clave para entender cómo se vulneró la protección.
- Los tres ejecutores —entre ellos los dos menores— fallecieron, complicando obtener testimonios directos sobre la motivación.
LA SOMBRA DE LOS CRÍMENES ORGANIZADOS
El caso pone de manifiesto la presencia de células criminales en Michoacán y el riesgo que enfrentan autoridades locales. “Los Erre”, liderados por los hermanos Álvarez Ayala, habrían dirigido el atentado mediante mensajes y coordinación con nueve personas adicionales, mientras la infiltración interna facilitaba la ejecución.







































