La violencia regresó con fuerza a Santiago Jamiltepec la madrugada y mañana del domingo, cuando dos homicidios ocurridos con apenas horas de diferencia estremecieron a la población. Lo que inició como un reporte de pleito en la localidad de Patria Nueva terminó desatando una jornada marcada por sangre.
PRIMER CRIMEN: LADISLAO MUERE TRAS UNA RIÑA
El primer caso se registró en la calle Independencia, esquina con 16 de Septiembre, donde vecinos alertaron a la Policía Municipal sobre un hombre tirado en la vía pública. Al acudir, los oficiales confirmaron que se trataba de Ladislao Z. R., de 34 años, originario de La Mesilla Amoltepec, Sola de Vega.
El cuerpo presentaba una herida profunda en el abdomen con exposición de vísceras y un golpe severo en el pómulo izquierdo, lo que evidenciaba la brutalidad del ataque. Vestía camisa a cuadros azul, pantalón de mezclilla negro y sandalias de plástico.
Familiares informaron que Ladislao había acudido la noche anterior a una cantina local, donde sostuvo una discusión con un hombre aún no identificado. Horas después, la riña terminó en un homicidio que dejó conmocionada a la comunidad.
SEGUNDO CRIMEN: OCTAVIO ES ASESINADO A TIROS
Poco después, personal de la Agencia Estatal de Investigaciones se trasladó a la comunidad de Coyuche, donde fue encontrado el cadáver de Octavio M. I., de 45 años, originario de Acapulco, Guerrero, quien residía en la zona junto a su pareja.
Octavio presentaba dos impactos de arma de fuego, uno en el cuello y otro en el abdomen. Vestía playera polo gris, bermuda azul y huaraches. A unos centímetros, los agentes aseguraron dos casquillos calibre .22, lo que apuntaba a un ataque directo.
El hombre fue reconocido por familiares, quienes aportaron datos que orientan la investigación hacia circunstancias relacionadas con su entorno personal y su estancia en la comunidad.
UNA POBLACIÓN EN ALERTA
Los dos asesinatos —uno producto de una riña y otro por disparos— encendieron la alarma entre los habitantes de Santiago Jamiltepec. La proximidad temporal de ambos hechos, sumada a la violencia empleada en cada caso, ha generado preocupación por el clima de inseguridad que se ha venido agudizando en la región.
Autoridades locales y estatales continúan las investigaciones para esclarecer ambos homicidios y determinar responsabilidades, mientras la población exige mayor vigilancia y acciones que frenen la escalada delictiva.







































