En la mañana del 17 de octubre de 2025, el Gobierno de México presentó un nuevo corte informativo sobre las consecuencias de las lluvias torrenciales que han azotado al centro y oriente del país desde el pasado 9 de octubre. El saldo hasta el momento es devastador: 72 personas fallecidas y 48 aún no localizadas en los estados de Veracruz, Hidalgo, Puebla, San Luis Potosí y Querétaro.
Los datos, actualizados en el portal de emergencia federal, muestran que Veracruz y Hidalgo son las entidades más afectadas:
Fallecidos:
Veracruz: 32
Hidalgo: 21
Puebla: 18
Querétaro: 1
San Luis Potosí: 0
No localizados:
Hidalgo: 29
Veracruz: 14
Puebla: 5
Querétaro y San Luis Potosí: 0
La información llega en paralelo a la implementación del Plan DN-III-E del Ejército Mexicano, el Plan Marina, y la activación de las labores de reconstrucción encabezadas por la Secretaría de Infraestructura, Comunicaciones y Transportes (SICT).
PRESENCIA PRESIDENCIAL EN ZONAS DE DESASTRE NO SE DETENDRÁ
A pesar del agravamiento de la situación, la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo mantiene su recorrido por las entidades afectadas. Según confirmaron fuentes oficiales, la mandataria tiene previsto visitar los estados con mayores daños en los próximos días como parte del seguimiento a las acciones de emergencia y reconstrucción.
Esta decisión ha sido recibida con opiniones divididas: por un lado, se reconoce el esfuerzo de presencia territorial en momentos críticos; por otro, crece la exigencia de que el Gobierno acelere los apoyos y garantice seguridad en zonas que siguen incomunicadas o sin servicios básicos.
CENSO DE BIENESTAR SE REFUERZA
La Secretaría de Bienestar, encabezada por Ariadna Montiel Reyes, informó que se reforzará el Censo del Bienestar con el fin de identificar a todas las personas damnificadas. Actualmente, más de 3,500 brigadistas están desplegados en los cinco estados, y se prevé aumentar esa cifra a 5,000 durante el fin de semana.
La funcionaria señaló que se han instalado 15 campamentos estratégicos para acercarse a las zonas más alejadas, y que la prioridad es reducir los tiempos de traslado hacia municipios aún incomunicados.
“Vamos a llegar hasta el último rincón de las comunidades para que todos estén censados y reciban los apoyos”, declaró Montiel Reyes durante “La Mañanera del Pueblo”.
Hasta el 16 de octubre, el censo ha registrado más de 38 mil viviendas afectadas en 72 municipios, con Veracruz nuevamente como el estado más impactado, acumulando 24,525 viviendas dañadas.
CRÍTICA Y URGENCIA: ¿BASTA CON LOS CENSOS Y GIRAS OFICIALES?
Aunque los esfuerzos del gobierno federal y estatal continúan, organizaciones civiles y líderes comunitarios han comenzado a cuestionar la eficacia y la velocidad de respuesta oficial. La crítica principal recae sobre la lentitud para restablecer la conectividad, la falta de recursos médicos en zonas afectadas, y la insuficiencia de albergues y ayuda humanitaria inmediata.
Los censos, si bien necesarios, no sustituyen la urgente necesidad de agua potable, alimentos, electricidad y atención médica. “Censar no es lo mismo que ayudar. Hay familias sin casa ni comida desde hace más de una semana”, expresó una activista de Poza Rica, Veracruz.
UNA EMERGENCIA QUE EXIGE MÁS QUE PRESENCIA
Las lluvias torrenciales han dejado una marca de luto en decenas de familias mexicanas. Con más de 70 muertos, decenas de desaparecidos y miles de viviendas dañadas, la magnitud del desastre pone a prueba la capacidad de respuesta del Estado.
A pesar del despliegue de programas como el DN-III-E, Plan Marina y el Censo del Bienestar, la ciudadanía exige resultados visibles y urgentes. La reconstrucción apenas comienza, y el reto no es solo físico, sino social y político: recuperar la confianza de quienes hoy lo han perdido todo.










































